Estaba triste porque había dejado el Air Fryer que me regalaron en Indy y justo hoy mi mejor amigo me regaló uno nuevo de pre-cumple. La vida quita, la vida da. ✨
Hace un año ni siquiera imaginaba que podría llegar a sentirme tan tranquila conmigo misma. Hoy me miro y me reconozco: me siento bien, tanto por fuera como por dentro, y eso me parece increíble.
He llegado a tocar fondos que creí que no tenían salida. Cada vez más profundos, cada vez más oscuros. Y, sin embargo, de cada uno conseguí salir un poco más yo.
Hoy comprendo que muchas de las cosas que antes creía necesitar ya no me hacen falta. Aprendí a soltarlas y, con ellas, también se fue una carga que ni siquiera sabía que llevaba.
Todo lo que he logrado se lo debo a Dios y a esa parte de mí que, incluso en los momentos más difíciles, decidió no rendirse.
Ahora siento que estoy exactamente donde debo estar. Y la tranquilidad con la que hoy puedo vivir, no tiene precio.