Presidenta @Claudiashein
Quizás las mujeres no lloran en Palacio Nacional.
Pero sí lloran cuando sus hijos desaparecen y el Estado les da una pala en vez de justicia.
Sí lloran cuando no hay acceso a servicios de salud y los medicamentos oncológicos se vuelven promesas.
Sí lloran cuando sus hijas salen a trabajar y no regresan.
Sí lloran cuando encuentran restos en una fosa clandestina.
Sí lloran cuando desaparecen las estancias infantiles y no hay red de cuidados.
Sí lloran cuando el presupuesto se va a subsidios del Tren Maya mientras ellas sostienen el país con trabajo no remunerado.
Sí lloran cuando las ignoran en las giras presidenciales.
Sí lloran cada 8 de marzo frente a vallas que protegen al poder, no sus derechos.
“Llegamos todas”, dicen las que no lloran, las insensibles frente al dolor de las demás. Llegaron las privilegiadas del partido. Las otras siguen esperando.
Puebla is one of the most important states in Mexico.
For years, it was known as a strategic industrial hub, home to one of the country’s strongest automotive clusters, with major global manufacturers and a highly skilled workforce.
It was also regarded as a relatively safe and stable state, attracting investment, tourism, and opportunity.
Today, however, Puebla is increasingly perceived as one of the most insecure places in Mexico, with rising violence, growing criminal activity, and a deepening sense of impunity that has eroded public trust and economic confidence.
Governor @armentapuebla_, I attended your inauguration and you created strong positive expectations with your promises and ideas.
What happened to the safe Puebla you pledged — with zero impunity and real protection for its citizens? The state is falling apart.
Lo que está pasando en México duele. Asesinan a un alcalde, a un limonero, a una maestra, a una persona más… y el país sigue. Cómo terminamos así?
No podemos seguir así. No podemos normalizar lo inaceptable. Normalizar el “infierno” es aceptarlo como destino, y no debe serlo. No podemos seguir acostumbrándonos.
Debemos recuperar la capacidad de indignarnos y exigir el país que nos corresponde.
Nunca, pero nunca me hubiese imaginado de chico que trabajar iba a ser mandar mails, cada tanto armar un excel y eventualmente tratar de no dormirme en una reunión que genera más mails y alguna que otra planilla más de Excel.
Apple finally adding a “send later” option for iMessage is a remarkable W for people like me who exclusively think of messages I need to send at 3:30 AM