Cuando te das cuenta de que todo estรก carรญsimo y, aun asรญ, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacรญas.
Al final del dรญa, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueรฑo que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. Por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por vos y para vos.