marcela valencia es el ej perfecto d q los hombres enloquecen a las mujeres y luego las llaman locas. ella nunca fue una mujer celosa posesiva y desquiciada sino una insegura a causa d las mentiras manipulaciones y engaños d armando, pero no estamos listas para esa conversación.
Un “casi algo” puede ser el peor desamor de tu vida. Y la gente no lo entiende porque “no eran nada”. Pero tú sí sabes lo que fue: rutina, mensajes, intimidad, esa sensación de “aquí hay algo”. Tu tristeza no es exageración. Es real.
Este cuadro quedará en el corredor de los presidentes de Colombia hasta que alguien lo quite
Se pondrá en el momento que se ponga el cuadro del presidente negro Carlos Nieto y del presidnte indígena General José María Melo.
Los espero este 20 de Julio en todas la plazas públicas, alegres y pacífico(a)s para homenajear a soldados y patrulleros de la Nación y del pueblo y producir el segundo grito de independencia nacional
A quienes les pareció que valió la pena, la Colombia justa, democrática, reconciliada y bella les dejo esta foto para que la guarden en su corazón.
Sobre la triple hamburguesa tengo que decir esto:
Doña Magaly Belalcázar, eco feminista, defensora de la Amazonia, una vez me dijo algo que me marcó tanto que lo puedo decir casi textual:
"Mire Javier es que a ustedes, los hombres, hasta en la comida son privilegiados. Llegan de visita y les sirven más que a las mujeres y todavía les ofrecen de repetir cuando terminan. A nosotras, jamás nos dicen que si queremos más, nos sirven poquito y antes quieren que le dejemos bocado a ustedes. En las mismas familias, al papá y a los hijos hombres la mamá y la abuela les sirven más que a las mujeres de la familia. Hay un pensamiento machista de que las mujeres deben comer más poquito que los hombres. Y sabe qué, Javier, eso me indigna, porque he visto cómo, muchas veces, las mujeres jóvenes quedan con hambre y les da pena decir que quieren más porque las van a criticar, mientras tienen que ver cómo a ustedes les dan de repetir".
No quiero que toda mi vida sea aprender a soltar. Por una vez, quiero encontrar un lugar donde pueda quedarme y descansar con la certeza de que no tengo que irme. Quiero conocer esa sensación de pertenecer, de construir raíces y sentir que finalmente estoy en casa.
A mí me encanta invitar, ojalá tuviera más dinero para poder pagar siempre y que pidan lo que quieran. Amo compartir mesa con quien quiero y poder sostenerlo, así me educaron. Más si son vatos porque como no están acostumbrados, se chivean. Pida otra caguama, chulo, yo invito.
qué cantidad de hombres se mantienen en relaciones amorosas con mujeres a las que odian pero siguen ahí porque ellas representan el apoyo y la firmeza de un lugar seguro donde ellos saben que nunca los van a dejar. de hecho sex and the city y betty la fea lo explican