Lo leo de una sentada, sin ni tan siquiera llegar a sentarme, y abandono ese pasillo como quien comienza a caminar por la vida con una katana en la mano.
Os invito a leer este texto maravilloso, a que os dejéis sorprender por su sencillez y al mismo tiempo por la profundidad de su reflexión.
Bucead en su lectura y bailad entre los trazos de sus ilustraciones.
"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo".
Paul Sweeney