Nuestra generación está tan convencida de que siempre habrá algo mejor, que terminó olvidando cómo cuidar lo que ya tiene. Se nos olvida que los vínculos no se encuentran, se construyen y se cuidan.
Los hombres no se dan cuenta que su superpoder es la seguridad que nos dan. Una mujer haría todo por un hombre con quien se sienta mental, emocional y fisicamente segura.