El amor propio no consiste en regalarte caprichos en el presente, sino en respetar la idea de la persona que quieres llegar a ser y actuar en consecuencia para lograrlo.
No quiero gente tacaña cerca, ni como amigos ni como pareja. No por interés económico, sino porque quien es tacaño con el dinero también lo es con el apoyo, el tiempo, la presencia y el amor.