Soy tu amiga. Me puse más bonita, voy al gym, ahora viviré en un lugar muchísimo mejor, me va súper bien, salgo todos los fines de semana, o mejor dicho... Todos los días. Soy feliz y él que se pudra.
La última vez que estuve por aquí estaba triste, enojada, compartía la cama con una persona literalmente vacía.
Vuelvo un tiempo después cuando por fin mi mente y mi corazón está tranquilo y en paz. No saben lo bien que se siente salir de algo tan tóxico.