Juro que nunca voy a aconsejarle a alguien que aguante todo por amor, no aguanten nada, si no se preocupa por ti no te quiere, si te humilla no te quiere, si te DEJA llorando no te quiere, si te da malos tratos no te quiere.
No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.
Por supuesto que seguiré romantizando mi vida y claro que todo me seguirá pareciendo una bendición. Porque solo Dios sabe todo que me he esforzado para llegar a donde estoy.