Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
A veces cuidarte implica retirarte. No porque no te importe, sino porque ya hiciste lo posible desde tu lugar. Hay vínculos y escenarios que no cambian por más explicación, paciencia o esfuerzo que pongas, y aceptar eso también es madurez emocional.
a veces tan solo necesito llegar a casa y que esté esperándome una peliculita, el capítulo de una serie o el libro que estoy leyendo y el mundo seguirá ahí fuera mañana
Qué chingón que tengas algo más que ofrecer que el físico. Que te digan que eres gracioso, que logras ayudar a la gente, que eres buen amigo, que vale la pena conocerte, etc. Siempre he pensado que eso es algo más precioso que una cara bonita o un cuerpazo.