Aquiles Álvarez está involucrado en los casos Triple A, Goleada y La Reina. Provocó un perjuicio al estado de 67 millones de dólares. Se le imputa delito de lavado de activos, delincuencia organizada y tráfico de combustible.
Junto a su hermano Antonio Álvarez, destruyeron Barcelona S.C., el club más popular del país. Incluso pusieron al club en riesgo de desaparecer.
Su esposa está dentro del proceso del Caso Goleada.
Sin embargo, veo que Fiorella Ycaza tiene posibilidades de ganar la Alcaldía de Guayaquil.
¿Qué le pasa al Guayaquileño?
¿Son cojudos?
Pues si, personajes mal llamados “influencers” encargados de despotricar día y noche contra el gobierno, están enrolados al municipio de Guayaquil, y es así como pretenden continuar usufructuando de nuestra ciudad.
¿Tus impuestos trabajando para ti?
Qué pasaría si revisamos más a fondo esa nómina.
Correa hablando de rasgos andinos, despreciando a la Sierra.
Pero bien que andaba puesto camisas bordadas en Zuleta, ponchitos de la sierra y es más alentaba a los indígenas Otavaleños en el paro.
¿Así o más hipócrita este doble moral?
Me van a decir que una mujer que vive en una mansión de $1,000,000 de dólares, que conduce carros de otros cientos de miles de dólares, se va a tomar jugos en la calle porque le gusta? O será tal vez que lo hace para hacerse ver cómo una "mujer del pueblo"?
No coman cuento, todo el sur estuvo abandonado 3 años CON BACHES y mierda, mientras las zonas aniñadas que es el mismo criticaba eran las mismas que arreglaba. Nebot y Bucaram en un mismo personaje, más de derecha y populista no puede ser este hombre.
En la semana varios candidatos a la Alcaldía llegaron a los barrios pobres de Guayaquil a dar caridad para tomarse fotos. Aquiles fue a esos mismos barrios, pero a entregarles agua potable después de 30 años de haber sido marginados por esas mismas alcaldías de las que fueron parte Guschmer, Roche y Viteri.
Argentina es la parte de la latinidad que los latinos odian.
Porque Argentina se la cree, se crece, mira a otros por encima del hombro, y al latino le enseñaron a agachar la cabeza, a aceptar la humillación como humildad.