Abelardo De La Espriella puede ser el presidente de Colombia pero no será hoy ni nunca el mío. Lo aborrezco a él, a toda su gente, a su fraude y a su campaña sucia.
Ahorita no les importa el fracking pero cuando hubo racionamiento de agua y no tenían con qué lavarse el culo ahí si estaban preocupados por el medio ambiente.