CUATRO FRENTES, UN SOLO OBJETIVO: FRENAR A CHINA
GUERRA TOTAL A DÍAS: EL IMPERIO ARMA A ISRAEL MIENTRAS SUELTA A SUS ALIADOS
1. EL MAYOR ENVÍO DE ARMAS DE LA HISTORIA RECIENTE
Estados Unidos ha aprobado esta semana la entrega a Israel de 40.000 bombas pesadas de 900 kilos cada una: 20.000 unidades MK-84 y 20.000 BLU-117. A esas bombas se suman 20.000 cabezas penetradoras I-2000, diseñadas específicamente para perforar estructuras fortificadas. El paquete completo está valorado en 2.800 millones de dólares.
Para dimensionar lo que esto significa, sólo podemos contrastarlo con los bombardeos más devastadores del siglo XX. Y aún así, no hay precedentes. La Octava Fuerza Aérea lanzó 3.000 toneladas de bombas sobre Berlín en marzo de 1945. La Operación Meetinghouse arrojó 1.600 toneladas sobre Tokio. El envío que Trump ha aprobado para Israel supera las 36.000 toneladas, más del triple del poder destructivo de la bomba de Hiroshima. Nunca antes un país había transferido semejante cantidad de armamento a otro en tiempos de paz declarada.
Hay un detalle que ningún titular recoge, y es el que revela la auténtica naturaleza de la operación. El Pentágono reconoció, en un informe separado, un déficit real de municiones. Entre el 28 de febrero y el 30 de junio, Estados Unidos gastó 22.300 millones de dólares en material bélico contra Irán. Washington envía lo que ya no tiene garantizado poder reponer. El imperio no está armando a un aliado: está vaciando su propio arsenal para que la guerra continúe sin él.
2. LA SOMBRA DE LA GUERRA TOTAL
Irán ha demostrado en siete meses de guerra que puede sostener una guerra asimétrica sin ceder un milímetro. El 21 de marzo de 2026, misiles iraníes impactaron directamente en Dimona, donde se ubica el Centro de Investigación Nuclear del Néguev, y en Arad. El ejército israelí admitió que no logró interceptar los proyectiles y abrió una investigación. Hubo 47 heridos en Dimona y 75 en Arad. Fue la primera vez desde el 28 de febrero que un misil iraní penetraba las defensas israelíes en la zona del centro nuclear. Irán llegó, golpeó, y se detuvo. No atacó el reactor. No cruzó la última línea.
La inteligencia iraní ya advirtió antes de los bombardeos de 2025 que el material nuclear sobreviviría a cualquier ataque. No fue una amenaza hueca: el uranio enriquecido sigue disperso en múltiples emplazamientos pequeños, de difícil acceso para cualquier fuerza externa y de acceso inmediato para quien lo gestiona desde dentro. El propio OIEA ha confirmado la capacidad técnica de Irán para enriquecer al 90% en cuestión de días. Y no lo ha hecho. Ni siquiera en el momento de máxima provocación.
Irán no tiene la bomba nuclear simplemente porque no quiere. La fatwa del Líder Supremo, vigente desde 2003, prohíbe expresamente su fabricación. Pero hay más razones. Arabia Saudí y otras monarquías del Golfo, dictaduras imprevisibles que llevan años esperando cualquier excusa para ir a por el arma, serían las primeras en lanzarse. Y un colapso energético mundial sería el resultado inmediato. Irán está conteniendo, por sí sola, una carrera nuclear que nadie más está dispuesto a contener.
Seyed Mohammad Marandi, exasesor del equipo negociador nuclear iraní, advirtió hace 48 horas en el programa de Glenn Diesen que la guerra entre Estados Unidos e Irán podría estar a días u horas de distancia. No habló de riesgo. Habló de inminencia. La sombra de la guerra total ya se cierne sobre la región. Y la única razón por la que no estamos todos intoxicados con material radiactivo es que Irán tiene muy claro que no quiere cruzar esa línea.
4. ARABIA SAUDÍ, UN ALIADO YA SACRIFICADO
Para entender lo que está pasando ahora en Bab el-Mandeb hay que retroceder unas semanas, cuando Washington volvió a poner en práctica su viejo manual: implicar a otros en una guerra que ellos mismos empezaron, y retirarse cuando el coste empieza a subir. Estados Unidos lanza la piedra, involucra a otros países, y cuando los costes suben, ⬇️⬇️
Hola @elonmusk. Mi contador lleva tres meses congelado en 25.900 seguidores. A veces baja. Sin embargo, cada día tengo una media de 20 seguidores nuevos. Si los multiplicas por 3 meses son 1.800 seguidores nuevos que tu algoritmo no ha añadido al contador. No es un problema de caché porque lo he comprobado. Es una censura aplicada por TÍ mientras se te llena la boca hablando de "libertad de expresión". Así que, devuélveme los seguidores que me estás robando. No puedo poner todos los pantallazos porque los limitas a cuatro. Pero igual algún día hago un mural para que todo el mundo vea lo defensor de la libertad de expresión que es Elon Musk.
Porque el Guantanamo 2.0 este que te has montado, cada día me da más asco. Y como me lleve sólo a la mitad de mis seguidores a otro sitio, te voy a joder yo a ti.
#ElonMuskCensura
#ElonMuskLadron
SIRIA, LÍBANO, ORMUZ: EL IMPERIO ABRE TRES FRENTES PARA RECUPERAR LO QUE HA PERDIDO
1. TRES DÍAS, CUATRO PAÍSES: EL FIN DE LA PACIENCIA PERSA
A las 3:39 de la madrugada del lunes 20 de julio, un misil estadounidense atravesó el cielo de Juzestán y golpeó la central nuclear de Darkhovin. Una instalación en construcción, bajo supervisión del OIEA, con trabajadores dentro. Washington lo llama precisión. Los cadáveres bajo los escombros lo llaman crimen de guerra.
Antes de que amaneciera, Teherán respondió con las oleadas 21ª y 22ª de la Operación Nasr-2: 20 hangares destruidos en la base de Al-Azraq, en Jordania, decenas de soldados estadounidenses muertos según el IRGC, y misiles Kheibar Shekan, Fateh-110, Zolfaghar y Emad sobre Kuwait. En ese mismo comunicado, el IRGC agradeció públicamente a militares jordanos por haberles facilitado inteligencia para el ataque. El agradecimiento del IRGC a soldados jordanos es un puñetazo en cara a la arrogancia de EEUU y la primera grieta en una fortaleza que Washington creía blindada por su petrodólar.
El martes 21, el IRGC declaró "noche oscura para los radares estadounidenses" en toda la región. No era una metáfora. Era un parte de operaciones adelantado que, más tarde, demostró.
En Kuwait, la base Ahmad al-Jaber perdió en una sola oleada el radar de alerta temprana, el radar de defensa antimisiles, el FPS-117, un Patriot y el sistema de comunicaciones satelitales vinculado a sus operaciones de defensa aérea, mientras el hangar de drones MQ-9 ardía y varios aparatos quedaban destruidos en tierra. En Ali Al Salem, otro radar de alerta temprana y un complejo de radar táctico fuera de servicio. En la isla de Bubiyan, un tercero. El Ejército iraní golpeó simultáneamente Camp Arifjan —el mayor centro de mando de fuerzas terrestres americanas en Asia Occidental, donde también destruyó sistemas HIMARS—, Camp Udairi —base de helicópteros Apache, Chinook y Black Hawk— y Ahmad al-Jaber. En Bahréin, dos sistemas Patriot: uno en Muharraq, otro en Riffa. En Jordania, un F-15 dentro de su hangar en Al-Azraq, destruido antes de despegar. El IRGC atacó además con misiles de crucero el centro de datos de Amazon en Bahréin, infraestructura de inteligencia americana disfrazada de nube comercial.
En tres días, Irán ha destruido más infraestructura de defensa estadounidense en el Golfo que en todo lo que llevamos de guerra. Washington prometió a sus aliados un escudo, pero los convirtió en carne de cañón.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, reconoció casi 100 soldados estadounidenses heridos en dos semanas. Medios israelíes confirmaron que EE.UU. está reubicando aeronaves desde las bases regionales. Un ejército que reubica sus aviones en mitad de una guerra está leyendo el mismo mapa que Irán.
El miércoles 22, el Cuartel General Khatam al-Anbiya lanzó la advertencia más clara desde el inicio de la guerra: cualquier ataque sobre instalaciones nucleares iraníes desencadenará una respuesta sobre todos los intereses de EE.UU. y sus aliados en la región, sin margen ni negociación posible. La advertencia llega después de que Trump amenazara con atacar "Pickaxe Mountain", una instalación nuclear en Isfahan, mientras admitía no tener ni idea de las actividades llevadas a cabo allí. El dedo en el gatillo. La mirada vacía que, una vez más, pone en evidencia la eterna ignorancia de un imperio embrutecido.
El IRGC destruyó más radares en Ali Al Salem y en Bubiyan, Kuwait. Tres días. Cuatro países. Golpe a golpe, objetivo a objetivo, con la precisión de quien lleva meses midiendo y la determinación de quien sabe exactamente lo que está haciendo.
Fuente: Press TV / IRNA, 20-22 julio 2026.
2. AL-TANF: EL MENSAJE QUE IRÁN ENVIÓ A DAMASCO CON MISILES
Irán lleva meses golpeando bases estadounidenses en Kuwait, Bahréin, Jordania, Qatar. Durante toda la guerra ha dejado a Siria fuera. Hasta ahora. Está semana Al-Jolani aceptó los planes militares contra Hezbolá que Trump necesitaba para tratar de romper
A cierto sector le resulta insoportable que el voto de una trabajadora del hogar, un campesino o una joven indígena valga lo mismo que el de quien acumula títulos, dinero e influencia.
Sus propuestas demuestran un desprecio clasista hacia las mayorías. Sobre esto escribo hoy en @milenio https://t.co/EJ21tBDD6J