Con el #Comunismo#Socialismo NO se negocia, NO se convive, su resentimiento, holgazanería y envidia lo hacen inviable¡ Al #Comunismo#Socialismo hay que eliminarlo y extirparlo¡¡ a la Mierda con todos ¡ 🖕🏽
@ADVenezuela Confirman mi punto: AD quedó solo para repartir etiquetas. Se volvieron irrelevantes para los venezolanos. Diminutos alacranes 🦂
Las ideas de la libertad existían antes de que ustedes descubrieran la palabra “libertario”. @MariaCorinaYA tuvo el valor de defenderlas #VLLC
Reafirmo: cuán arrepentido estoy de haber militado en mi juventud en ese partido socialista rancio de AD @ADVenezuela y sus mutaciones oportunistas.
Esa mancha no se borra, se usa como recordatorio permanente de a dónde jamás volver.
El camino siempre será #libertario#VLLC
@adbernabe Dinosaurio político alacrán de poca monta..!!
Cuán arrepentido estoy de haber militado en mi juventud en ese partido socialista rancio de Acción Democrática y sus mutaciones oportunistas.
Esa mancha no se borra: se usa como recordatorio permanente de a dónde jamás volver.
"PARA LOS VENEZOLANOS ESTO NO VA DE GEOPOLITICA, DE SALÓN NI DE DEBATES TEÓRICOS: VA DE SOBREVIVIR"
"Nos ha llegado, nos ha sido enviado el día de hoy, un texto, un mensaje de un ciudadano venezolano en el exilio que hasta este momento permanece en el anonimato (...) y que yo quiero compartir con ustedes para que ustedes se den cuenta de las estupideces que alguna gente habla sin saber, desde la comodidad de lo que tiene para ofrecer el capitalismo del mundo libre. Porque todos son campeones para criticar lo que habría que hacer para liberar a pueblos oprimidos desde países libres.
Esto es lo que nos ha hecho llegar, se lo voy a leer porque es bien completo y bien emocionante, al fin y al cabo. Es una 'guía ampliada', lo denomina él, para entender a Venezuela. Y dice: 'Si estuviste en mute, en silencio, los últimos 27 años, dice...
A ver, queridos 'preocupados' de última hora: sabemos que ven una noticia sobre Estados Unidos, escuchan la palabra 'intervención' y automáticamente activan el modo 'imperialismo', 'colonialismo', desde la comodidad de su sofá en un país democrático y con supermercados llenos. Pero antes de dictar cátedra en Twitter, respiren, siéntense, escuchen.
Para nosotros, venezolanos, esto no va de geopolítica de salón ni de debates teóricos; va de sobrevivir. Por primera vez en 27 años sentimos que alguien hizo algo. No que lo debatió, no que lo condenó, no que lo evaluó... lo hizo. No estamos celebrando la guerra; estamos celebrando la posibilidad, remota pero real, de que termine la pesadilla.
Aquí les dejamos una explicación con peras, manzanas y un poquito de memoria histórica:
1. La falacia del experto de sofá: o el eterno 'tu que hubieras hecho'. Siempre aparece alguien diciendo que 'la violencia no es la vía', que las cosas se deben resolver por la 'vía democrática'. Suena bonito, civilizado, académico... pero permíteme preguntarte algo sinceramente y sin sarcasmo: ¿Cómo lo hubieras hecho tú? No me digas lo que no harías, dime la alternativa realista.
¿Elecciones? Las hubo, varias, y se las robaron todas.
¿Diálogo? Fueron años de diálogos, mediaciones, mesas, foros, encuentros. Mientras dialogábamos, ellos encarcelaban, torturaban y compraban más fusiles.
¿Presión internacional? Hubo sanciones, denuncias, informes de la ONU. Resultado: cero.
La verdad incómoda es esta: si fuera por muchos de ustedes, desde su distancia moralmente cómoda, no se hubiera hecho nada. Y mientras tanto, se nos fue la juventud, se nos fue el país, se nos fue la vida.
Y no, tu título universitario no te pone por encima del dolor de un pueblo; tu doctorado no resucita a los ejecutados; tu 'neutralidad' no alimenta a un niño hambriento.
'Vienen a robarse el petróleo', dicen por otro lado. Spoiler: ya se lo estaban robando. Rusos, chinos, iraníes, cubanos... y no vinieron para hacer turismo cultural. La diferencia es que antes lo saqueaban, destruían PDVSA, exprimían al país y, aun así, el venezolano seguía pobre, hambriento y reprimido. ¿Que ahora también hay intereses económicos? Claro que los hay. El mundo funciona así desde que existe la humanidad.
Y aun así, muchos venezolanos pensamos: si la condición para recuperar la libertad es que se queden con parte del petróleo, pues que se lo queden. ¿De qué sirve que el petróleo sea 'nuestro' si el pueblo muere de hambre? La riqueza nacional no es riqueza si solo enriquece a un tirano.
¿Dónde estaba toda esa preocupación antes? Durante años se desplomó la producción petrolera, cerraron empresas, colapsó el sistema de salud... y del mundo 'progresista sensible' hubo cero. Silencio.
Más de 8 millones de venezolanos huyendo por selvas, caminos, fronteras.
Madres pariendo en carreteras.
Presos políticos, torturas, desapariciones.
Estudiantes asesinados, periodistas encarcelados.
Y hubo silencio. Pero ahora sí aparecen 'defensores de la soberanía'.
Porque cuando gritamos solos, nadie escuchó. Y ahora que el pueblo venezolano respira esperanza, resulta que ahora sí opinan. Lean estos números:
36,800 víctimas de tortura.
10,000 ejecuciones extrajudiciales.
18,305 presos políticos.
(...) 90% de un país sumido en la pobreza.
Esto no es un debate ideológico, es una tragedia humana. Entre 'soberanía con tortura' e 'intervención con esperanza', preferimos la segunda mil veces. Porque la verdadera pérdida de soberanía no es que intervenga otro país; es que tu propio gobierno te trate como enemigo.
No queremos el petróleo; queremos cosas sencillas, cosas humanas: volver a hablar sin miedo, volver a trabajar sin huir, volver a votar sin fraude... queremos abrazar a mamá, volver a casa y ver crecer a nuestros hijos en su país. Eso es lo que duele. Eso es lo que importa."
(...) Esa es la carta desde un venezolano exiliado que lo reúne todo... cifras incluidas, de lo que es un drama básicamente sin precedentes en nuestra región. Real, concreto, sin divagaciones. Así que a los falsos moralistas ahora... la realidad es esa."
Este es un mensaje para quienes hablan de la violación de la soberanía de Venezuela. Les hago un pequeño resumen de lo que significa esa palabra para quienes han vivido bajo la dictadura chavista.
Venezuela: cuando la izquierda elige el lado del verdugo
La izquierda latinoamericana no tiene un problema de información.
Tiene un problema de honestidad intelectual.
Porque si algo quedó brutalmente expuesto con Venezuela es que los derechos humanos, para muchos, no son un principio: son un recurso retórico. Se usan cuando el victimario es ajeno y se archivan cuando el victimario es propio.
Ahí está la escena obscena: indignación eterna con las dictaduras del pasado —justificada, necesaria— y silencio cómplice frente a una dictadura viva, activa y feroz.
Venezuela.
No fue un presidente. Fue un impostor con poder armado.
No cayó un presidente democrático.
No fue derrocado un gobierno legítimo.
No hubo golpe.
Fue detenido el jefe de un régimen cívico-militar, sostenido por la fuerza, el fraude y el terror.
Hablar de “intervención” es una mentira deliberada. En Venezuela no había institucionalidad que defender. Había un poder usurpado, elecciones robadas, presos políticos, tortura sistemática y un éxodo de dimensiones bíblicas.
Ocho millones de personas huyeron de su país.
Ocho millones.
Eso no lo produce una “democracia imperfecta”.
Eso lo produce una dictadura.
El escándalo no es la detención. Es el silencio previo.
La hipocresía no empieza ahora. Empieza mucho antes.
Empieza cuando durante años no dijeron una palabra por:
•los opositores encarcelados
•los estudiantes reprimidos
•los periodistas perseguidos
•los militares que disparaban contra civiles
•los venezolanos caminando miles de kilómetros para sobrevivir
Ahí no había marchas.
Ahí no había comunicados.
Ahí no había indignación.
Pero hoy, cuando el responsable máximo es detenido, aparecen los defensores de la “soberanía”, el “diálogo” y la “paz”.
No es pacifismo.
Es cinismo.
El cuento del petróleo
Ahora se preocupan por el petróleo venezolano. Los mismos que jamás se preocuparon por los venezolanos.
Cuando Rusia y China manejaban el poder real del país, la soberanía no importaba.
Cuando se robaban elecciones, el diálogo no importaba.
Cuando se violaban derechos humanos, el respeto institucional no importaba.
Pero hoy, de golpe, todo eso es un drama.
No es preocupación por Venezuela.
Es duelo ideológico.
El festejo que los delata
Mientras millones de venezolanos en el mundo festejan el fin de quien los sometió durante años, acá se repudia la detención. No por amor a la democracia, sino por fidelidad a un relato que ya no resiste los hechos.
La izquierda que alguna vez dijo “Nunca Más” hoy practica el “depende”.
Depende de quién torture.
Depende de quién robe elecciones.
Depende de quién oprima.
Y cuando los principios dependen, dejan de ser principios.
El espejo final
La historia es cruel con los cómplices. No con los que se equivocan, sino con los que eligen callar cuando el verdugo les resulta simpático.
No se puede condenar a Videla y justificar a Maduro.
No se puede hablar de derechos humanos con excepciones.
No se puede defender al pueblo sólo cuando coincide con la ideología.
Esta vez, la careta se cayó.
Y lo que quedó a la vista no fue preocupación por Venezuela,
sino nostalgia por una dictadura.
DECLARAMOS AL TREN DE ARAGUA ORGANIZACIÓN TERRORISTA
El narcoterrorismo no tiene lugar en Argentina. Desde hoy, el Tren de Aragua, una de las bandas más peligrosas de América Latina, está inscripto en el Registro Público de Terroristas (RePET). Esto significa congelamiento de bienes, bloqueo de operaciones y persecución total.
Mientras otros miraron para otro lado, nosotros enfrentamos a las mafias con decisión. No vamos a permitir que esta organización criminal siga expandiendo su terror en nuestro país. Los vamos a desmantelar, los vamos a expulsar y los vamos a meter adentro a todos.
Con nosotros, se acabó la impunidad. LEY Y ORDEN.
Como presidente electo, exijo la liberación inmediata de María Corina Machado.
A los cuerpos de seguridad que la secuestraron les digo: no jueguen con fuego.
De una vez les vamos diciendo al mundo “las condenas categóricas” se las pueden meter por el hueco del culo.
Somos millones secuestrados, necesitamos acciones.