Iván valoro este mensaje y que se haya desmontado la iniciativa del comité promotor de la Constituyente.
Esta semana me ha dejado claro que se mantendrá una disonancia ruidosa e inevitable entre tus posturas y las del Presidente. El piensa en su futuro como expresidente. Tú debes asumir el liderazgo propio de tu campaña y del futuro del país.
Sería útil que nos contaras públicamente cuáles errores y cómo propones corregirlos y cuáles aciertos propones profundizar mediante el Acuerdo Nacional que has propuesto.
“No creo, contrario a lo dicho por algunos analistas, que Cepeda y De la Espriella sean dos extremos igualmente peligrosos”: Rodrigo Uprimny 🔗👇 https://t.co/SByCCNi8yR
Boric siempre al punto, "la izquierda debe dejar de ser apocaliptica y traer esperanza" y mi parte favorita "deben dejar de creer que quienes votan por la extrema derecha son tontos, así seguirán perdiendo elecciones"
https://t.co/0i2yDecq6C
Este señor conoce perfectamente a @petrogustavo y lo describe tal cual es. Sabe que él está actuando en contra de @IvanCepedaCast para posicionarse a futuro. Lean esta entrevista para comprender en realidad cuál es su apuesta. Una lástima que personas como Beccassino no sean quienes estén en las comunicaciones de la campaña del PH.
https://t.co/sXOL9DBSKi
Si el presidente va asumir el liderazgo de la campaña de Cepeda debe renunciar. Cepeda no puede guardar silencio frente a este apoyo de talante totalitario del presidente en campaña abierta
Esto es IRRELEVANTE.
Hablemos de lo importante:
Renunciar a una constituyente, reconocer los resultados electorales, concertar asuntos medulares como la salud, la seguridad, la energía…
Esa conversación sí es importante.
Trabajé en la construcción del programa económico de @sergio_fajardo y trabajé por su candidatura. Voté por él con plena convicción, porque sigo creyendo que ese proyecto y su programa, por seriedad, rigor y visión de país, son lo que Colombia necesita. 1/4
Candidato @IvanCepedaCast tiene derecho a pedir revisión, escrutinio y garantías. Lo que no puede hacer es desconocer un resultado consolidado sin presentar pruebas. La democracia se defiende con actas, no con sospechas. No reconocer resultados sin evidencia es ser el peligro para la democracia que dicen combatir
Me despierto, miro el celular y veo: a Emilio Tapia en el Festival; a Juliana Guerrero allá mismo; al Presidente con Quintero en tarima; a Paloma prometiendo SOAT gratis…
No tiene que ser el fin (después de Nerón no vino el fin, vinieron los Flavios -austeros y buenos…👇
Uno de los cambios visibles del gobierno de @petrogustavo fue traer al alto gobierno y al gabinete perfiles por fuera de los tradicionales javerianos y uniandinos. Sin embargo, la propia tensión interna de Petro para conciliar la técnica y la representatividad, sumada a sus sesgos y quizás enconados resentimientos, le generó no pocos problemas y le impidió tener un gobierno con mejor gestión y efectividad.
Por un lado, es evidente su desdén e incomodidad frente a las voces técnicas. Al inicio de su gobierno tuvo personas tan brillantes, técnicos de izquierda y centro izquierda, como Jorge I González, Cecilia López, José A Ocampo, Alejandro Gaviria, Alvaro Leyva, Iván Velásquez, Aurora Vergara, Luis G Murillo, Néstor Osuna, Catalina Velasco, solo por mencionar algunos. Muchos de sus altos funcionarios fueron mis profesores de Economía en la Universidad Nacional, en masa: González, Restrepo, Tenjo, Bonilla, Ceballos, Zerda, Bula, Umaña y muchos más, o compañeros míos egresados de Economía de la Nacional, y también de Univalle y de la UdeA.
La mayoría de estos técnicos de “izquierda” salieron echando chispas por el pobre estilo de liderazgo del presidente y, especialmente, por su impaciencia e incapacidad para dar respuestas técnicas a problemas que él quería responder únicamente con ideología.
Por el otro lado, su preferencia por la representatividad a cualquier costo, y de gobernabilidad con la política tradicional, no solo le generó serios problemas de legitimidad, sino que fue un tiro en el pie para la gestión e implementación de su gobierno. Le dio amplias riendas en el alto gobierno a políticos tradicionales camaleónicos del santismo y verdes, con más habilidades políticas que de gerencia y políticas públicas, como Benedetti, Cristo, Roy, Velasco, Jaramillo, Prada, Lizcano, Sanguino, o políticos, influencers y activistas de izquierda sin formación o experiencia suficiente para lo público, como López, Corcho, Camacho, Rojas, Palma, López, Olaya, Vélez, Rusinque, Carrillo, o incluso personas y jóvenes sin la idoneidad para sus cargos, como el pastor Saade, Kadamani, Florián o la famosa viceministra Guerrero.
El resultado fue un gabinete diverso con dificultades de cohesión de equipo, con más línea de activismo, clientelismo y política tradicional que de formulación, implementación y gestión. Y ante todo un gabinete sin linea y sin liderazgo presidencial que lo cohesionara y le diera linea estratégica mas allá de reformas ideológicas y refundacionales del Estado. Esto junto ha llevado a que el gabinete de Petro ha sido el de mayor inestabilidad en la historia reciente del país, desde 1990, con una de las rotaciones más altas registradas y con carteras con hasta cuatro ministros en menos de cuatro años. Todo indica que terminará su gobierno sin ninguno de sus ministros iniciales.
Y hablando del tema, y pensando en el tuit de abajo con la clasificación por universidades de pregrado de los miembros del Banco, esta tiene imprecisiones que vale la pena corregir para ver mejor la foto. Olga Lucía Acosta es egresada de la Universidad Nacional de Colombia, al igual que Juan José Echavarría. Y Fernando Tenjo, César Giraldo y Salomón Kalmanovitz no son egresados de la Nacional, pero fueron profesores de Economía allí durante buena parte de su vida. José Antonio Ocampo fue profesor tanto en la Nacional como en los Andes en distintos momentos de su carrera.
Para ver de manera más amplia los temas de técnica y representación en los altos cargos públicos en Colombia , les recomiendo nuestro documento de trabajo con @doblementecono1@PilarTorresAlv y @CataRodM. Mostramos que, para llegar al alto gobierno en Colombia, típicamente hay que ser hombre, javeriano o uniandino, en menor medida de la Nacional, bogotano o paisa, haber estudiado en universidades privadas de Bogotá y tener posgrados en el exterior. Lo pueden consultar aquí: https://t.co/SzQVvBO2qA
Pronto lo actualizaremos con los datos del gobierno de Petro.
Que una sola universidad (los Andes) tenga un peso predominante en la composición histórica de la Junta del Banco de la República no es casualidad: es reflejo de un país donde no todas las trayectorias tienen las mismas puertas abiertas hacia los espacios de decisión. Esto ha sido estudiado.
No se trata de cambiar unas universidades por otras, sino de continuar abriendo el acceso.
Nombrarlo incomoda, pero ignorarlo no lo corrige.
Hay mucho que discutir sobre la tecnocracia, pero ese debate no pasa por erosionar la independencia del Banco ni por deslegitimar sus decisiones.
Ha atacado a las Cortes, a la Fiscalía, a la prensa, a la Registraduría, a las ONG, al Banco de la República...
Aún así hay gente dispuesta a firmarle para una Constituyente.
Posts como el de Gabriela Alonso Jaramillo me hacen pensar en que, en serio, el otro gran clivaje que se está moviendo en estas elecciones gira alrededor de un ejercicio revisionista (y casi abolicionista, en casos extremos, como el del movimiento Firmes por la Patria) del Acuerdo de Paz.
Y pasa en todo, tanto en cuestionar, tras más de 10 años, si el partido político que surgió del Acuerdo de Paz (Comunes) tiene derecho a la participación política, hasta en la urgencia de ponerle un freno (o al menos un límite a la JEP), e incluso, "reformar" (caso Paloma Valencia - Juan Daniel Oviedo) o directamente destruir el Acuerdo de Paz (Abelardo De La Espriella - José Manuel Restrepo).
Curioso, porque eso significa que el eje sociocultural (que estaba enarbolando Abelardo con los evangélicos para la discusión de derechos adquiridos y disputas identitarias, como el aborto, el matrimonio igualitario y demás) está subordinándose, de nuevo, al eje de seguridad y conflicto que el uribismo, la centroderecha y la misma extrema derecha no quieren dejar morir.
El problema es que los resultados de las elecciones al Congreso muestran en sí mismas que el eje de seguridad ya no moviliza afectivamente a la población, ni tampoco es el reflejo fundamental de sus necesidades más urgentes, como pasó durante la época del Uribismo (2002-2010).
Daniel Coronell pregunta, Cepeda responde cualquier cosa, no responde la pregunta, y Coronell sigue adelante. Sin contrapreguntar, sin énfasis, sin pedir confirmación.
Lamentable entrevista.