Surco e identidad de nuestra adolescencia.
Disrupción auténtica y amorosa.
Nervio incandescente, ser inconmensurable.
Nos dejaste banderas vitales, reflexión y futuro.
El visionario de la eternidad.
Llora el cielo
Lloran muchas generaciones.
Gracias infinitas Indio de nuestros corazones.
Hoy el panteón de los grandes se pinta de grandeza.
Hasta siempre.
El último bastión de dignidad y talento que le quedaba a este país. El más grande de todos, nada ni nadie lo va a siquiera igualar. Gracias por todo Indio.