Yo amo a Medellín y Área Metropolitana, y jamás pensé decir esto. Pero estoy tan agotada de esta ciudad😔todo cambió, la energía es pesada, las dinámicas sociales son superficiales e hipócritas, se respira un aire de apariencias y vanalidad insoportable. Las personas ahora son un producto calificable en la ciudad, donde todos entramos en ese juego de estandares. Medellín drena la energía de una forma que no sé explicar
Abelardo es como un cantante de reguetón intentando cantar ópera.
No porque un género sea mejor que otro, sino porque requieren habilidades y formaciones diferentes.
#CepedaPresidenteEnSegunda
Desde mi perspectiva, el Dios de muchas religiones se parece más a Satanás de lo que sus seguidores quisieran admitir, y Abelardo parece imitar muy bien esa visión.
Voy descubriendo quiénes votarán por candidatos que no apoyan la diversidad, y cada vez entiendo menos por qué debería seguir entregando empatía y respeto a quienes no la ofrecen a los demás. Cada vez siento menos ganas de hacerlo.
Todo el mundo está ocupado odiando y censurando cualquier cosa que no se ajuste a sus mandamientos o a los mandamientos de su dios. Ya es hora de dejar de ser buena persona con ese tipo de gente.
No se trata de que piensen igual que yo; se trata de que todos puedan hacer lo que quieran mientras buscamos respetarnos unos a otros, sin intentar dañar ni quitarle derechos al otro.
Decir que el mundo necesita solo la ‘familia tradicional’ suena a software antiguo… necesita una actualización urgente. Porque la realidad ya demostró que el amor no tiene un solo molde.