Nuestro miedo mas profundo no es ser inadecuados, nuestro miedo mayor es nuestro poder inconmensurable, es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que nos aterra. Optar por la mezquindad no sirve al mundo, no hay lucidez en encogerse para que los demás no se sientan inseguros...
Aveces el amor necesita romperse para reconstruirte mas fuerte. Volver a intentarlo, no por lo que fuimos, sino por lo que podemos ser: mas sanos, mas sabios y mas nuestros.