Como en esta cuenta amamos la arquitectura en general y Japón en particular, me veo en la obligación de recordar —cada cierto tiempo— lo maravillosa que es la elección del material de la Maison Hermès en Tokio.
La artista estadounidense Michele Poirier-Mozzone nos propone una experiencia puramente sensorial.
Su trabajo es un estudio precioso sobre la ingravidez, la distorsión de la realidad bajo el agua y el sonido amortiguado del silencio.
👇🏻Hilo.