Abelardo de la Espriella no ha trabajado un solo día por Colombia. Ni siquiera se sabe cuáles son sus verdaderos principios o ideales, porque acomoda su discurso según el público al que quiera seducir —hoy, la ultraderecha.
Lo que sí ha hecho durante años es enriquecerse defendiendo criminales y quedándose con plata de sus propios clientes, mientras vivía en el exterior y se refería a los colombianos como una “manada de cafres y desagradecidos”.
Les pregunto: ¿por qué alguien sin convicciones políticas claras, que nunca ha demostrado interés genuino por los colombianos, quiere llegar a la Presidencia? ¿Para servirle a Colombia o para seguir haciendo negocios con los mismos narcos, paras y mafiosos de siempre?
¡Firme por la plata, nunca por la patria!
Poco se habla de estos atributos que te hacen magnético: regulación emocional, estar consciente de tus estados, saber habitarte, saber tomar y dar espacio.
Deja de esperar que “aparezca” la confianza y empieza a crear evidencia. Se tu propio testigo de que te atreves, de que te cumples, de que te respetas.
La tratamos como una etiqueta para otros, olvidando que la verdadera coherencia es un esfuerzo honesto y cotidiano de alineación personal, no un estado absoluto.
de vez en cuando pónganse en el lugar del otro y entiendan que lo que para ustedes no tiene ninguna importancia, al otro le puede doler un montón y eso no significa que esté exagerando. Empatía se llama