Me gusta llamarlos “días de recargar pilas.” Días donde dejas de sentir todo y pensar nada.
No veo nada malo con sentirte asi solo unos días de ves en cuando, recargar pilas, y seguir adelante mejor que antes.
Hace ya tanto tiempo que te escuché
Una linda promesa me hizo creer
Que todo sería sabor a miel, pero
Nadie me dijo de la espera, oh
Larga espera
Para ver esa promesa.