Elijan bien a su pareja.
Porque a cualquiera le gusta ir al cine, las cenas caras, los regalos bonitos, los buenos lugares, las flores y los detalles. Pero solo la indicada te ayudará a empujar el carro cuando se descomponga, te invitará cuando la billetera esté vacía, te cocinará lo que más te gusta sin que lo pidas, te animará a cumplir tus metas y se quedará contigo cuando nadie más decida hacerlo.
A esa, no le puedes fallar.
Sinceramente, no tengo ningún deseo de ser rico para poder comprarme un Rolex o un Lamborghini.
Quiero ser rico para poder disponer de mi tiempo y poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde de un lunes.
Para sentarme en una cafetería y relajarme durante una hora en una tarde lluviosa.
Para poder cocinar en casa con ingredientes frescos.
Gastar en mi familia y amigos sin preocuparme por el presupuesto.
Esa es mi idea de una vida rica, no la falsa idea consumista que nos han metido en la cabeza.