¿Cómo vas a querer burlarte de un futbolista que ya logró ser campeón del mundo marcando doblete en la final? ¿Cómo vas a señalar a un jugador que fue capaz de registrar 8 goles y 4 asistencias en 8 partidos en su último baile mundialista teniendo 39 años de edad? ¿Cómo vas a cuestionar al único hombre que ha logrado ser múltiple ganador del Balón de Oro del torneo más grande que existe? ¿Cómo vas a poner en duda a una leyenda que se está despidiendo siendo el jugador que con más contribuciones de gol (33) en toda la historia del torneo más grande que existe?
A Lionel Messi no hay absolutamente nada que reprocharle. A este genio, al mejor futbolista de todos los tiempos, solo queda decirle: GRACIAS. Gracias por tus funciones. Gracias por dejarte absolutamente todo incluso cuando ya no tenías nada que demostrar. Y gracias por permitirnos disfrutar como nunca antes. Hoy, a pesar de que el sueño del bicampeonato no se consiguió, nada cambia.
El rey es uno solo.
Y todos sabemos quién es.
Messi. SIEMPRE MESSI.
La foto que el planeta entero estaba esperando. La foto para la historia. La foto icónica. El encuentro entre Lionel Messi y Lamine Yamal en la final de la Copa del Mundo. El mejor futbolista de todos los tiempos y el mejor jugador joven del planeta. El GOAT y El Elegido enfrentándose en el partido más importante que existe. No se puede escribir un mejor guion. El último baile de Lio y el primer baile de Lamine no podían tener un mejor cierre. Las sonrisas de ambos lo dicen absolutamente todo. Gracias por tanto, fútbol. Exceso de magia. EXCESO DE AURA.