🚨 Desde Profamilia rechazamos la aprobación del Acuerdo 340 por parte del Concejo de Bogotá, una decisión inconstitucional que busca imponer nuevas barreras al acceso al aborto en la ciudad.
En Colombia, el aborto es legal y constituye un derecho fundamental que debe ser garantizado hasta la semana 24 de gestación, de conformidad con la Sentencia C-055 de 2022 y después de esa semana, mediante alguna de las tres causales de la Sentencia C-355 de 2006. Ninguna autoridad puede imponer requisitos adicionales ni condiciones que dificulten su acceso.
Hacemos un llamado al alcalde @CarlosFGalan y a objetar el acuerdo emitido hoy, por vulnerar la Constitución de 1991, la jurisprudencia de la Corte Constitucional y el Acuerdo 879 de 2023; por imponer barreras prohibidas a un servicio de salud esencial y que garantiza derechos fundamentales.
👉 Recordamos a todas las mujeres y personas gestantes que el aborto sigue siendo un derecho en Colombia.
Si enfrentan un embarazo no deseado, pueden solicitar un aborto seguro a través de su EPS o de manera particular, sin requisitos adicionales. @Bogota@ConcejoDeBogota
Mi amiga trabaja en emergencias desde hace 10 años.
Empezó joven.
Nada la altera ya.
Ha visto de todo.
Accidentes graves.
Infartos masivos.
Personas inconscientes, sangrando, al límite.
Un día le pregunté
qué pacientes nunca se olvidan.
Se quedó callada.
Después dijo:
“No son los politraumatizados.
Ni los que llegan sin reaccionar.
A esos los atiendes.
Actúas.
Sigues.”
Los que se quedan contigo
son los que entran caminando.
Una mujer joven.
Tranquila.
Bien arreglada.
Dice:
“Solo me duele un poco el pecho.”
Un hombre que llegó solo.
No quiso llamar a nadie.
“No quiero molestar”, dijo.
Una mamá que pidió permiso
para mandar un audio rápido.
“Es solo para avisar”, dijo.
Todos repitieron la misma frase:
“Pensé que no era nada.”
Tenían planes.
Citas.
Pendientes.
Mensajes que mandar.
Personas que ver.
Algunos no salieron.
Mi amiga dice que eso es lo que más pesa.
No el caos.
No la sangre.
Sino la normalidad.
Personas comunes
en un día común
pensando que había tiempo.
Desde entonces, cada vez que minimizo algo,
me acuerdo de esto.
La vida no siempre avisa fuerte.
A veces susurra.
Si este texto te hizo detenerte un segundo,
no lo ignores.
Guárdalo.
Y escúchate más.