Ahora que Nicolás Maduro ha consumado el golpe de Estado en Venezuela me pregunto de qué sirven las organizaciones mundiales, de qué sirven las democracias occidentales, de qué sirven los tribunales internacionales, de qué sirven los parlamentos europeos, de qué sirven las fuerzas de la ONU.
Si no sirven para defender la democracia, si no sirven para acabar con dictadores asesinos, si no sirven para defender la libertad, no sirven para nada.