Siempre fui puntual
con la vida...
Pero el amor;
ese siempre salía
5 minutos antes,
de cada estación
a la que llegaba...
Perderle ya era rutina,
hasta que alguien más
también llegó tarde
a la misma parada...
Querer a alguien
nunca ha sido
un asunto de ojos.
Los ojos se acostumbran,
aprenden el oficio de mirar
como quien memoriza
el camino de regreso.
Lo difícil,
es que alguien consiga habitarte
sin pedir permiso.
Que aparezca en mitad de un café,
en el ruido absurdo de una calle,
en una canción
que jurabas no escuchar de nuevo,
y de pronto el mundo
tenga su manera de pronunciar
su nombre sin decirlo.
Y es que hay personas
que no están
y, sin embargo,
te desordenan
el aire de la habitación.
Te hacen temblar
desde una ausencia
como si hubieran dejado
sus manos escondidas
entre tus latidos.
Y entonces descubres
que querer no era acercarse,
sino reconocer una presencia
capaz de cruzar
cualquier distancia.
Porque hay sonrisas
que no necesitan un rostro enfrente.
Hay abrazos
que ocurren a miles de kilómetros.
Y hay personas
que, sin tocarte,
consiguen cambiar la temperatura de tu alma…
así como tú. ⭐️💫
Se você é um homem que tem:
30 Anos
32 anos
33 anos
34 anos
36 anos
37 anos
35 anos
E está reconstruindo sua vida, Comece com essas 12 coisas.
1. Conserte seus dentes, pele e postura
Podemos ignorarnos, hacer como si ya no importara, dejar de escribirnos y fingir que seguimos adelante, pero los dos sabemos que esto no debió terminar así.
Si pudiera elegir un deseo…
pediría más tiempo contigo.
Más mañanas despertando a tu lado,
más noches hablando hasta quedarnos dormidos,
más momentos simples que, sin darnos cuenta, se conviertan en recuerdos inolvidables.
Pediría que el tiempo se detuviera cada vez que estoy contigo.
No desearía nada más grande que esto:
que sigas siendo parte de mi historia…
por mucho, mucho tiempo.
—Rubén Lubo
Le persigo entre sueños,
pero le evado en la realidad...
Es que
verle a los ojos me delata;
siento que me lee
como a un libro abierto
y eso, a decir verdad,
me hace sentir vulnerable...
Quiero tomarte fuerte y no soltarte.
Abrazarte con todo lo que soy,
como si el mundo fuera a tratar de alejarte de mi vida.
Quiero sentir tu cuerpo contra el mío,
tu respiración cerca de la mía,
y saber que en ese momento nada ni nadie puede separarnos.
—Rubén Lubo