Con el tiempo aprendes a frenar la lengua, y no reaccionar cada vez que escuchas o ves algo que no te gusta. Aprendes a alejarte, evitar lugares, situaciones y personas que no valen la pena como para perder tu tiempo y energía, nada más sanador que eso.
La elección judicial fue un fraude, una farsa, un cochinero. Pero lo del domingo es apenas la punta del iceberg. Como dice el refrán: “la caca flota”… y ya empezó a flotar. Aquí lo demuestro.
¡No salvaron a la República: hicieron pedazos al Poder Judicial!