Es urgente que en los festivales vayan incluyendo una zona VAP (Very Anormal People) para esconder ahí a los disfuncionales, bobos y demás gente sin civilizar que están a pocos metros del escenario, de espaldas a él, sin parar de hablar. Calmaría bastante mis instintos violentos.
No se conoce ningún caso de policía infiltrado entre los trabajadores de los invernaderos almerienses, para investigar las condiciones de trabajo. Por lo que sea, como dicen algunos.