Odio ese pueblo, odio a la gente maliciosa, odio las burlas, odio que ya no sea un hogar.
Lo peor es que no puedo odiar a las personas que me generaron este sentimiento 😭
Que raro todo...
Vivo en tantos cambios, me reducí a una sola persona, odio lo que un día fue un hogar. Es sorprendente como una decisión puede cambiar drasticamente toda una vida, una familia.
Poca gente habla de lo agotador que es vivir entre “todo va a mejorar” y “ya no puedo más”. Es un cambio de emociones constante, pasando de la esperanza al desgaste en el mismo día, a veces en cuestión de horas.