La ultraderecha Alternativa para Alemania roza la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt.
Los conservadores de la CDU han gobernado esta región durante los últimos 24 años. Ahora este hombre quiere tomar el mando: el candidato de Alternativa para Alemania, Ulrich Siegmund, es un antiguo comercial reconvertido en político profesional y estrella de TikTok.
Los servicios de inteligencia regionales consideran a AfD en Sajonia-Anhalt un partido de extrema derecha. Analistas coinciden en que algunas de sus posiciones son inconstitucionales, especialmente su apuesta por la “reemigración”, es decir, la expulsión del país de refugiados y ciudadanos de origen migrante.
AfD ve en Sajonia-Anhalt una oportunidad para aplicar su visión no sólo para una región, sino para todo el país. Una mayoría absoluta de AfD allí podría suponer la primera piedra para un futuro gobierno en toda Alemania.
#DWAnaliza
🚨 LULA LE CIERRA LA PUERTA A TRUMP: “PRIMERO LAS ELECCIONES, DESPUÉS EL EMBAJADOR”.
Mira qué coincidencia tan ¿elegante?
Estados Unidos se pasó año y medio sin embajador en Brasil… y de repente, a 45 días de las elecciones, le urge que Lula acepte a su hombre. ¿Casualidad? En diplomacia imperial casi nunca lo es.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva acaba de confirmar lo que ya se venía cocinando en el Planalto: la aprobación formal al indicado de Donald Trump, Daniel Perez diputado republicano de Florida y cercano a Marco Rubio, se analizará solo después de las elecciones de octubre. No antes.
Washington ya había intentado colar a dos funcionarios del Departamento de Estado con la coartada de “estudiar la integridad de las urnas electrónicas”. Brasil les negó las visas. No vio observadores neutrales: vio una operación de desconfianza previa, el clásico libreto de sembrar dudas sobre el sistema electoral para, llegado el caso, cuestionar el resultado.
Lula lo dijo sin rodeos: si el embajador era tan importante, ¿por qué lo dejaron más de dieciocho meses en el aire? ¿Y por qué la prisa ahora? La respuesta es material: el momento elegido no es diplomático, es político. Perez no llega como simple representante; llega como posible pieza de presión en un tablero donde Flávio Bolsonaro es el candidato de la derecha.
Este episodio no es aislado. Es el gesto típico de una potencia en fase de sobreextensión: cuando ya no puede imponer por atracción, intenta imponer por sospecha. El imperio no se retira; intenta supervisar el conteo ajeno. Brasil, al negar visas y postergar la aprobación, está haciendo lo que corresponde a un Estado que todavía recuerda que la soberanía no se negocia en los pasillos de Washington.
Qué detallistas. Primero se desaparecen año y medio, después llegan con lupa a las urnas y todavía se sorprenden cuando les dicen “después de las elecciones, gracias”.
Brasil les aplicó la diplomacia más hermosa que existe: la de hacerlos esperar. He dicho.
#Brasil #Washington #Lula #Elecciones