Estas dos fotos son la selección francesa.
Una es del Mundial del 58 y la otra de este.
Parecen dos países distintos, y mirándolas hay mucha gente que piensa una palabra que casi nadie escribe: reemplazo.
De ahí sale el chascarrillo de Rajoy y de ahí se ha liado todo.
Aunque todos sabemos que si la hubiera dicho Broncano, no habría pasado nada más allá de unas risas.
Pero la pregunta buena no es si Rajoy es un racista.
Es esta: si de los 26 jugadores franceses unos nacieron en Francia y otros no, y todos son franceses igual, entonces qué demonios es ser francés.
Por mi cercanía a Francia que algunos sabéis, voy a intentar explicar esto, que además es el motivo de la reacción tan exagerada de nuestros vecinos,
Antes hay que quitar de en medio una idea que casi todo el mundo da por supuesta y que es falsa: que antes Francia era étnicamente homogénea y que eso se ha estropeado hace poco.
No lo fue nunca. Solo hay que mirar su nombre.
Francia se llama Francia por los francos, que eran germanos. Cruzaron el Rin, se quedaron con el poder y le dejaron su nombre al sitio.
Pero la gente que vivía allí era galorromana, la lengua que acabó hablándose es latina, la que trajo Roma, y por debajo de todo eso hay un sustrato celta.
Y a partir de ahí podemos seguir tirando del hilo.
Marsella la fundaron unos griegos que llegaron en barco seiscientos años antes de Cristo.
Los bretones se llaman así porque son britanos: cruzaron el mar desde Gran Bretaña en el siglo V y repoblaron la península que hoy llamamos Bretaña.
Normandía se llama así porque en el año 911 el rey francés le entregó ese trozo de tierra a un jefe vikingo para que dejara de saquearle, y significa literalmente tierra de los hombres del norte.
Y podría seguir…
Arriba, en palacio, tres cuartos de lo mismo.
Catalina de Médici era florentina. Mazarino, que llegó a gobernar el país, se llamaba Giulio Mazzarino.
María Antonieta era austríaca.
Y Napoleón nació en Córcega un año después de que Córcega fuera francesa, en una familia italiana apellidada Buonaparte.
Hablaba francés con acento italiano y en la academia militar se reían de él por eso.
Y ojo con esa foto del 58, que también engaña: el goleador de aquel equipo, Fontaine, había nacido en Marrakech, y el Balón de Oro, Kopa, se apellidaba Kopaszewski y era hijo de mineros polacos.
Se afrancesó el nombre porque los inasimilables de entonces eran los polacos y los italianos.
Pero claro, no eran negros.
Sigo, aviso que es largo. Pero merece la pena.🧵
Me crucé con esto, Messi está casi 6 desviaciones estándar por encima de la media de delanteros de grandes ligas en cuanto a goles y asistencias en 90 minutos. Estadísticamente es prácticamente imposible que vivas para ver a alguien así