Mi prioridad ahora es ordenar mi vida y convertirme en mi mejor versión, sin importar quién se queda o quién decide irse. Estoy eligiendo paz, crecimiento y coherencia conmigo mismo.
Ha sido, sin duda, uno de los años de mayores cambios y transformaciones en mi vida. He tenido que soltar, aprender, adaptarme y comenzar de nuevo más de una vez. No todo ha sido fácil, pero cada cambio me ha acercado un poco más a quién quiero ser.
Imaginate cuánto tuvo que doler para que una persona que soñaba con casarse, formar una familia y compartir su vida con alguien, hoy prefiera la tranquilidad de estar sola antes que volver a intentarlo.