Está chica joven que miró la pantalla del UBER en el que se subió en América no podía creer a sus ojos cuando vio lo último que había visto el conductor!
La chica está suplicándole a su novio que no la deje. Pensaba que el novio era un galán irresistible, así que la chica no escatimó en ruegos y súplicas, pero resulta que era un viejo calvo. Cuando se empujaron y se le cayó la peluca, la risa me dejó con la mandíbula desencajada jajaja.