🇲🇽❤️🇨🇴 “México y Colombia, unidos por la vida”
La solidaridad entre México y Colombia quedó plasmada en las calles de Medellín, donde los artistas Tomer Linaje, mexicano, y Wesoner, colombiano, crearon un emotivo mural en homenaje a los Topos Azteca, cuerpos de rescate y cientos
🚨OJO: MILEI YA TIENE QUIEN LO DEFIENDA: LA IA DE SU AMIGO ELON MUSK
Javier Milei volvió a protagonizar un episodio digno de las redes sociales: después de insultar a periodistas, encontró respaldo en una inteligencia artificial. El presidente argentino compartió una respuesta de Grok, el chatbot de X desarrollado por xAI, empresa de su amigo y aliado Elon Musk, y la presentó como si se tratara de un fallo definitivo a su favor. https://t.co/zLrJEoDD2y
🚨OJO: “ME QUERÍAN MATAR”: OLGA WORNAT RECUERDA AMENAZAS DURANTE EL GOBIERNO DE CALDERÓN
La escritora y periodista Olga Wornat recordó las amenazas y presiones que enfrentó durante sus investigaciones sobre el gobierno de Felipe Calderón, periodo en el que, aseguró, llegó a temer por su vida. La autora afirmó, en una entrevista para #LosReporterosMX, que incluso tuvo que salir de México utilizando un chaleco antibalas. https://t.co/RT5ut7b4r6
Bajo sospecha la señora Grecia Quiroz por su relación “muy amistosa” con Samuel “N”, quien le puso el dedo a Carlos Manzo por una grapa de cocaína y porque ya lo “tenia hasta la madre”.
Cartón en @Milenio
Este wey chilletas no sabe que alacranes se puso el mismo a la espalda JAJAJA, de quienes debería preocuparse es de los jefescitos que ahora lo desconocen, esos sí son de cuidado,a ellos si les convienen callarlos.
LA DERECHA QUE SE COME VIVA Y LUEGO SE HACE LA VÍCTIMA.
Qué conveniente descubrir de pronto que “el régimen tiene granjas de bots” justo cuando te explotó la basura en la propia casa.
@jeancarlopmag acusa a los “paleros del bienestar” de ser piltrafa y vendidos al poder. Dice que señalar a “LA DERECHA” es hipócrita. Pero el mismo Portillo lleva días denunciando que @javiernegre10 y Cerimedo usaban granjas de bots, fabricaban fake news y presumían del “secreto” para reventar algoritmos. Cuando lo dice él, es valentía católica ja ja. Cuando lo señala alguien del otro lado, de pronto se vuelve “profundamente hipócrita”.
Hay una confusión conceptual grave aquí.
Defender que millones de mexicanos reciban una pensión, una beca o un apoyo directo no es ser “piltrafa andando”. Es reconocer una correlación de fuerzas material. Reducir los programas de redistribución a simple “nómina de chayote” es el gesto típico de quien solo entiende la política como moralina y no como disputa por la reproducción de la vida. El bienestar no es un adorno ético: es la forma concreta en que se contiene, aunque sea parcialmente, la miseria que el capital produce.
Y sobre la “derecha cerda” que, según él, le da herramientas al régimen: tiene razón en una cosa. Ciertos operadores de su propio espectro terminaron siendo funcionalmente útiles al poder que dicen combatir. Pero no por accidente. Una oposición anclada solo en restauración religiosa, anticomunismo cultural y espectáculo de redes termina necesitando de los mismos artificios que denuncia. Cuando esos artificios estallan, el régimen no tiene más que recoger los pedazos.
La pregunta que Portillo formula “¿Quién terminó siendo servil al régimen?”se responde sola cuando se mira la función de clase y no la pureza moral.
La verdadera servidumbre no es defender que la gente coma.
Es pretender que la política se reduce a una depuración permanente de “cerdos” mientras se mantiene intacto el marco que produce la porquería. Así de simple, entérate Carlito.
Cuando Alberto Fujimori (hijo de japoneses) postuló a presidente por primera vez negó tener también la nacionalidad japonesa. Una vez que le llegó el agua al cuello, ¿a dónde creen que huyó?
La implosión de Derecha Diario ha dejado al descubierto algo mucho mayor: el Plan MAGA para Latinoamérica.
Para entenderlo hay que abandonar la idea lineal de causas y efectos. No estamos ante una conspiración clásica, con una cabeza que da órdenes y una organización que las ejecuta. Estamos ante una red.
La red no tiene un centro. No tiene un jefe. Ni siquiera tiene una ideología precisa.
La red tiene un objetivo compartido: capturar, uno por uno, los gobiernos de Latinoamérica para lo que llama la “ultraderecha”, una ideología bastante confusa que reúne nacionalismo, autoritarismo, fundamentalismo religioso, defensa extrema de las grandes fortunas y lo que se le ocurra en la marcha a cualquiera de sus operadores.
Los integrantes de la red se encuentran en reuniones, se reconocen, se financian entre sí, intercambian tácticas y se prestan infraestructura.
Y comparten, sobre todo, un método.
Steve Bannon resumió este método con brutal precisión: “Flood the zone with shit.”
Inunda el territorio de mierda.
Es decir: saturar el espacio público con tal cantidad de mentiras, difamaciones, escándalos, bots y versiones contradictorias que finalmente resulte imposible distinguir lo verdadero de lo falso.
El caos informativo no es un efecto secundario. Es el método.
Para conseguirlo, la red utiliza enormes cantidades de dinero --extraído de los gobiernos capturados y de negocios ilegales--, medios de propaganda y granjas de bots capaces de fabricar tendencias, multiplicar falsedades, destruir reputaciones y falsificar incluso la apariencia de una opinión pública.
Parte del dinero procede de empresarios y organizaciones ideológicas. Otra parte, según distintas investigaciones y denuncias, de estructuras estatales y circuitos opacos o ilegales (lavado de dinero, narcotráfico, venta de influencias). Y existen además vínculos que deben investigarse con las agencias secretas estadounidenses.
No hace falta que alguien coordine cada movimiento.
Ésa es precisamente la novedad.
No hay un cerebro: hay una red.
No hay una doctrina coherente: hay un objetivo.
No se busca convencer: se busca capturar.
No se explaya una ideología: se intoxica.
Una vez capturado un gobierno, ese gobierno aporta poder, legitimidad y recursos para ayudar a capturar al siguiente.
Así ha avanzado la red por el continente. Ecuador, Chile, Colombia, Bolivia...
Y hoy quedan frente a ella únicamente dos obstáculos:
Brasil y México.
México y Brasil deben coordinarse contra esta conspiración que representa ni más ni menos la psicopatía como método y como único fin.
Para terminar, un detalle interesante: la primera víctima de esta red en cada país ha sido el ala liberal de la política.
Capturados por la incierta promesa de compartir el botín, atraídos por "la libertad" de los psicópatas, los intelectuales y medios liberales se han rendido en cada país a la red, que al engullir al Estado, no les ha compartido sino migajas.
Ni una sola de las especulaciones de este escrito se sustentan. La enfermedad de la Pejefobia es contagiosa, progresiva y mortal para quien es capaz de inventar “consultas” con Rusia y China.
Asombra, ¿verdad?
La capacidad de algunos de hundirse en el estiércol sin siquiera sentir el olor.
Esta publicación de este pigmeo intelectual @marcelcarrillog no es sátira. Es degradación intelectual y moral en estado puro. Convertir el cuerpo de una mujer, un embarazo y hasta la imagen de un feto en meme de cerveza y “cero votos” no es humor: es la confesión pública de que ya no quedan argumentos. Solo queda la caca cerebral.
Lo que aquí se revela no es solo misoginia de ocasión. Es la operación cultural de una oposición que, al no poder disputar el proyecto político, se ensaña con el cuerpo femenino como último territorio disponible. El feto bebiendo Corona no es un chiste: es la reducción del proceso de formación humana la gestación, la vida naciente a mercancía de consumo y a insulto electoral.
El gesto despoja al cuerpo de su densidad existencial y lo convierte en objeto de escarnio. Es la vieja estrategia de clase: cuando no se puede atacar el proyecto, se ataca a la mujer que lo encarna.
Y el autor no es un desconocido. Marcel Carrillo se presenta como “propagandista de la verdad”, pero su práctica es otra: vive de la indignación permanente, del insulto sistemático al “narcorégimen” y de la victimización cada vez que lo mencionan. Y cuando se le acaba el repertorio político, recurre a esto: el cuerpo de Luisa María Alcalde como basurero simbólico. No es un crítico. Es un productor de estiércol con cuenta verificada.
Me recuerda los tiempos en que a las mujeres que hablaban de más las metían en barriles de mierda y las paseaban por el pueblo para que todos vieran su “podredumbre”. Hoy el barril es digital y el paseo es viral. Yo haré lo mismo que ellos hacían entonces: exhibiré esta basura para que nadie diga que no la vio.
Pudor no tendrán.
Pero el estiércol, al menos, quedará a la vista de todos. ¿No sientes asquito por este tipejo?