Se suponía que el Fan Fest del Mundial en el zócalo sería una celebración para que miles de personas disfrutaran gratuitamente del evento más importante del planeta.
En cambio, los turistas que están llegando se encuentran con vallas, campamentos, accesos restringidos y grupos intentando derribar las barreras instaladas alrededor de la principal plaza pública del país.
Mientras los visitantes graban videos del Zócalo, no están captando la fiesta mundialista.
Están viendo a manifestantes empujando vallas, intentando tirarlas y a las autoridades corriendo para evitar que todo se salga de control.
La 4T prometió mostrarle al mundo un México moderno y organizado.
A unas horas del Mundial, la imagen internacional es la de una ciudad cercada, con bloqueos, conflictos y un gobierno que parece rebasado por los acontecimientos.
Los políticos están en modo party.
Los turistas están viendo la realidad.
He tomado muchas malas decisiones en mi vida pero al menos no tengo que estar 10 horas diarias pegado a una laptop IBM contestando mails, viendo Excels y haciéndole varo a alguien más.
Anoche recibí un mensaje inesperado y que me llenó de felicidad y alegría:
"Tesorería de la Nación le devuelve su saldo a favor producto de su declaración anual".