Me iba a quejar por el cansancio que siento, pero recordé que es un privilegio poder concentrar mi energía en actividades, metas y sueños que yo misma elegí
la diferencia entre vos y yo es que yo busqué la manera de perdonarte sin siquiera haberte escuchado decir “perdón“, y vos solo buscaste sentirte menos culpable justificando lo sucedido. Así que no, no somos iguales
las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me reclamaron nada, las que no se pusieron a hablar de mí, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.
como me dijo una vez mi abuela: “ la mejor forma de que te cuiden como mujer, es nunca hacerte dudar de tu lugar en su vida”; y qué real y sabía su apreciación