A U.S. Special Forces veteran, who just arrived in Venezuela to help search for survivors after the earthquakes, compares it to the level of destruction he saw on 9/11: “Whole neighborhoods are flattened and pancaked.”
Cada botella de agua donada proviene de un venezolano que no tiene agua en su casa.
Cada linterna es de un venezolano que padece apagones de 8 horas.
Cada bolsa de comida es de un venezolano que gana menos de un dolar al mes de salario mínim.
Cada medicina es de un venezolano que tiene que elegir si ese mes compra las pastillas o come.
Cada pieza de ropa es de un venezolano que, probablemente, lleva ya varios años sin estrenar.
Por eso es que jamás podrán rompernos como nación, como gentilicio:
Porque nuestra solidaridad es tan fuerte, está tan incrustada en nosotros, que no se detiene a ver la necesidad propia a la hora de atender la mayor necesidad del otro. Porque toda nuestra ayuda proviene de un pueblo al que no le sobra nada.
Somos un pueblo con muchas virtudes: nuestro sentido del humor, nuestra alegría, nuestra fuerza.
Pero quizá una de las mayores es nuestro sentido de comunidad. Para nosotros, la solidaridad no es un excedente: es nuestra norma. "Donde comen 4, comen 5" nunca fue para nosotros un cliché, sino una forma de vivir.
Saldremos de esta, juntos, unidos, y más fortalecidos. Como salimos de tantas otras en el pasado.
Punch se ha puesto un palillito en la boca y ahora parece mi tío en el Bar Paco
Sólo le falta una caña en la mano y decir “yo a tu edad tenía ya tres hipotecas” 🤣
Se entregaron los Children's and Family Emmy Awards 2026.
Y premiaron el especial 'Andrew Garfield and Elmo Explain Grief' como el mejor programa de cortos live-action.
Ay, mi corazón 🥹❤️
Freddy Superlano: “Hoy he sido excarcelado, luego de 18 meses de injusto encarcelamiento pude reunirme con mi familia, continuemos orando y pidiendo a Dios para que todos los presos políticos sean liberados en las próximas horas”.
Fidel ha perdido a su madre en el accidente de Adamuz. Sus hijos de 10 y 12 años y su sobrino están con heridas leves y su hermano ingresado en la UCI.
“Mi madre iba (en el momento del accidente) rezando el rosario. Ya está gozando con el Amor de su vida: Jesús de Nazaret”.
❤️
No solo esta posición de Andrés Velásquez, Alfredo Ramos en Lara, los estudiantes universitarios reclamando, las enfermeras y los familiares de los presos políticos en resistencia, es algo muy valiente, sino que también genera dos cosas:
1. Por un lado, prueban el terreno a ver si hay condiciones y posibilidades para mayor espacio y participación de la disidencia, así como el retorno de los exiliados. A su modo están sirviendo de inspiración y contagio democrático, lo que exigimos todos. Es probable que ante esto intenten seguir aplicándoles métodos de terrorismo de Estado y traten de meterles miedo, porque es la naturaleza del chavismo. Sin embargo, con algo de sagacidad y estrategia se puede seguir incrementando la capacidad de disentir dentro del país.
2. Por el otro, estas acciones desde un lugar de enunciación tan retador, dinamitan, explotan, el discursito facilón que metió en su cajita de mensajes un grupo de políticos y actores sociales que pactaron con el chavismo y lo obedecen, fingiendo ser "los opositores en terreno, que sí hablan desde Venezuela y que son moderados", etc. Esa falsa polarización entre los de adentro y los de afuera, entre los moderados y los radicales (porque ahora resulta que se puede ser "moderado" frente a la tortura o el narcotráfico), no se sostiene mucho. Es pura narrativa vacía. Así que con acciones como esta se van desarmando solas. Es probable que también desde ese frente vengan ataques, censuras y persecución, porque ya ha pasado antes.
En todo caso es un buen signo que se conquisten nuevos espacios por desobediencia y desafío, en lugar de hacerlo desde el sometimiento y la complicidad. Ese contraste es demasiado evidente para la gente y por eso las acciones auténticas son aplaudidas y acompañadas por la mayoría.
... q se recuerde, la última visita d un jefe d la #CIA a #Caracas fue en 2013 cuando el director encargado Saul Berenson fue a la "Torre d David" para rescatar al agente Nicholas Brody... (#Homeland. Temporada 3. Capítulo 9 24NOV13)
La máquina de impedir
Luis Carlos Díaz
Hay un tipo de actor político, social y mediático que no propone nada, no arriesga nada y no lidera nada, pero intenta hundir a los demás.
Se le puede llamar "la máquina de impedir".
Su lógica es simple: siempre hay una excusa para frenar. Siempre hay un “pero”. Siempre hay para ellos un momento equivocado, una forma incorrecta y, en el fondo, una persona que es inaceptable.
No querían que María Corina Machado participara en el debate de candidatos.
No la querían tampoco en la primaria opositora. Incluso intentaron sabotear la primaria retirando colaboradores, atacando el proceso, negando centros de votación y dejando de repartir material electoral el propio día de la elección. Básicamente operaron en contra de la voluntad popular.
Cuando ganó la primaria, entonces no la querían participando ni liderando.
Cuando anunciaron su inhabilitación en radio, algunos respiraron aliviados porque el chavismo les había hecho el favor de librarse de ella. Apostaron a que llamaría a la abstención.
Luego insistió en la participación política y entonces dijeron que no debía ser parte de la elección del candidato unitario, porque “hacía falta alguien potable” para la dictadura.
Incluso se le impuso a Rosales inscribiéndolo de espaldas al país y bajo acuerdo con el chavismo. Eso fue impopular y no les funcionó.
Cuando el candidato finalmente fue Edmundo González, tampoco les gustó porque le mostró su apoyo y se escapó del grupo político que creía que lo tenía controlado.
Luego no la querían haciendo campaña en la calle.
Cuando hizo campaña, fueron indiferentes cada vez que había represión y represalias contra los que ayudaron en el recorrido por el país. Nuevamente le dieron la espalda a quienes dieron su libertad y su vida por la causa.
Después no la querían contando votos.
Cuando se contaron los votos y se demostró el fraude, el robo electoral de Amoroso, Jorge Rodríguez y Maduro, la culparon por "no haber negociado antes de las elecciones", como si se hubiese podido. La narrativa victimista que inventaron es que forzaron al chavismo a robarse la elección porque eran "opositores radicales". Como si se pudiese ser moderado frente a la tortura, las desapariciones, el crimen y la corrupción.
Poco después se indignaron porque el comando no quiso perder las pruebas del fraude regalándolas al saco vacío e ilegítimo del Tribunal Supremo de Justicia.
Cuando protestó en la calle, se quejaron por incitar la violencia.
Cuando dejó de protestar, la llamaron impotente por no conducir la indignación popular.
Cuando pasó a la clandestinidad, la llamaron cobarde y le reclamaron que no diera la cara.
Cuando salió a Oslo, el problema fue que se fue. Así de simple. Porque nada les basta, sobre todo porque un Nobel de la Paz la puso a jugar en otra liga.
En esa liga lloraron también por el destino de una medalla que ni siquiera les pertenece.
Porque para la máquina de impedir:
Nunca es suficiente.
Nunca es correcto.
Nunca es el momento.
Ese grupo no está preocupado por la estrategia, los costos, ni la transición. Está cómodo con el bloqueo institucional porque se vende como el mediador. Vive mejor criticando la voluntad de quien enfrenta a la dictadura que asumiendo el riesgo de derrotarla. Critica que se hable de una lucha existencial, pero le incomoda la existencia de los disidentes que insisten en ser libres.
No buscan construir una alternativa democrática, sino bloquear sistemáticamente cualquier paso que implique riesgo, liderazgo o cambio real.
Bajo una apariencia de crítica racional, trabajan activamente para frenar toda posibilidad de transición democrática en Venezuela. No arriesgan y no buscan opciones. Prefieren a Delcy, a Jorge, a quien sea, lo que sea, menos la libertad que todos quieren, para no perder migajas de poder, para no perder contactos con embajadas ni financiamientos por apaciguar.
Repiten una conducta política reconocible: la negación constante, el veto permanente y el sabotaje disfrazado de prudencia. Incluso blanquearon la dictadura recomendándole a familiares de presos políticos que no visibilizaran sus casos. Que no denunciaran en público la injusticia.
Escogen la inercia cómoda antes que el costo de enfrentar a la dictadura. Y se hacen llamar cívicos. Y se hacen llamar humanitarios. Y se autodenominan “moderados”. Como si se pudiese ser moderado frente al narcotráfico y los crímenes de lesa humanidad. Eso sí, para una transición piden espacios, cuotas y dicen representar a quienes no le rinden cuentas de sus operaciones con el poder.
La máquina de impedir no quiere democracia con conflictos cotidianos. Tampoco quiere liderazgo ni decisión. Por eso tampoco deliberan. Por eso son la "oposición que no se opone a nada" en el parlamento bufo del chavismo. Por eso negociaron curules sin tener votos suficientes para unos cargos que ni siquiera existen en la Constitución.
Prefieren su parálisis elegante, el comentario cínico y la dictadura eterna acompañada del “yo lo advertí”.
Así van por la vida: no luchando por un cambio, sino asegurándose de que nunca ocurra.
Pero ocurre.