Ultimamente, mi mayor deseo es que los planes de Dios coincidan con los míos, pero si no es así, que prepare mi mente y mi corazón para aceptar con fe todo aquello que tenga preparado para mi vida.
Cada vez será más común que los inversionistas se lleven su dinero del país, ¿que irá a pasar con esos trabajadores de esas plantas?
Yo tengo una idea genial: hay que hacer una fábrica de llantas 100 veces más grande, subsidiada por el estado, y que se llame “llantas del bienestar”, que la administre la cenadora (ella es experta en llantas), solo que en la fábrica deben hacer llantas más pequeñas. Unas para el carrito eléctrico mexicano que ya casi empiezan a vender el Olinia 😂