Casi siempre que hablamos de BDSM nos centramos en el inicio: el consentimiento entusiasta, la negociación, los límites... antes de empezar.
Todo eso es imprescindible, por supuesto. Pero a veces olvidamos una parte igual de importante: cómo nos hemos sentido después.
El consentimiento inicial es la puerta de entrada, pero no es un cheque en blanco. Una dinámica sana no se mide tan sólo por el sí del principio, sino por lo seguros que nos sentimos de hablar con sinceridad después.
Ambas partes deben tener la total libertad de dialogar sobre la experiencia, compartir lo que les gustó y señalar lo que no nos sentó bien, sin ningún miedo a represalias, malas caras o castigos psicológicos.
Y no importa el tiempo que haya pasado, porque a veces es algo que no se sabe de inmediato, sino que le vamos dando forma poco a poco.
El consentimiento abre la puerta, pero la comunicación y el cuidado posterior son lo que mantiene esa D/s segura.
Control is not the opposite of safety.
For the right girl it’s the only safety she’s ever known.
Remove it and she’ll drift. Give it to her completely and she’ll finally stop fighting herself.
التحكم والسيطرة هي ليست اغتصاباً ولا إجباراً ، هي مراحل من الترويض والتربية حتى يسيطر المالك على مملوكته وينزع منها إرادتها بإرادتها هي مرحلة من مراحل الحرية والتحرر من اتخاذ القرارات و الإستمتاع بكل شئ
كن لها رجل تكن لك أنثى خاضعه