¿Sola tanto tiempo? ¿Unos... Asuntos?
—ay, que ya le estaba dando algo malo por dentro. Pero intentó que no se notase mucho, aunque su mandíbula se tensó un poquito—
—Ansiosa de que siguiera haciendo magia con sus manos, echó su cabeza hacia atrás y encogió los hombros—
No estoy cansada, pero es raro sentir que ya todo está bien. Es como si nunca me hubiera ido, pero, ¿qué hicisteis en todo este tiempo? Necesito saber de vosotros
—Gimoteó muy suavemente, en voz muy tenue, sintiendo cómo sus mejillas tomaban algo de color—
Mhmm... Mucho mejor ahora... ¿Qué hay de ti? ¿Qué estuviste haciendo?
—La pecado tenía de todo menos quejas hacia las caricias de la felina, así que simplemente sonrió pícaramente, mordiéndose su labio inferior y observando con sumo detenimiento cada paso que hacía la contraria. Besó la clavícula de ésta con mimo tras el beso en la nariz—
—Amber, encima de la familiar, trazó la línea de los rasgados ojos de Michelle con su índice, dejando que ésta jugase con su cuerpo todo lo que deseara—
@xFelineElegance No tienes que morir más, ni vas a hacerlo. Te lo prometo, nos cuidamos muy bien entre nosotras, ¿hmm?
—hizo un gesto tranquilizador, sonriendo de manera sincera y armónicamente pausada—
Solo quería que supieras que es y será así.
@xFelineElegance —no supo bien por qué, pero el gesto de la tigresa le enterneció más de lo que acostumbraba, y sintió la necesidad de expresar lo que sentía—
Sabes que daría mi vida por ti, ¿verdad?
—cómo le gustó aquello... Le devolvió el mordisco de forma suave y sensual, siguiendo posteriormente el beso lento que comenzó Michelle. Sus ojos adquirieron un leve tono rojizo—
@xFelineElegance Hogar eres tú, Michelle.
—acarició la mejilla de Chel con las yemas de sus dedos, como de costumbre, con la manicura perfecta en color vino. Se dejó envolver más aún si cabe en su abrazo—