Cuando José Mourinho se fue, no solo se marchó un entrenador. Quedó una herida. En él y en muchos de nosotros.
Pasaron los años, llegaron títulos, leyendas y etapas maravillosas. Pero siempre quedó la sensación de que aquella historia merecía un último capítulo.
Por eso su vuelta no es solo una decisión deportiva. Es algo mucho más profundo. Es reencontrarse con una parte de nosotros mismos. Con una forma de vivir el Madrid feroz, intensa, irracional y apasionada a la vez.
Porque al final, más allá de tácticas, fichajes o resultados, Mourinho es el madridismo que muchos aprendimos a sentir.
Y hay amores que, por mucho tiempo que pase, siguen siendo el primero.
El golpe de timón en la dirección de la serie fue extremadamente violento (nunca mejor dicho) y eso pudo generar desconcierto en la audiencia; el tono fue por completo diferente, hilado de manera muy fina hasta casi romperse, pero le doy la razón a Peter en este post. Muy lúcido.
La tercera temporada de Euphoria destruye por completo la fantasía de glitter, neón, excesos y drogas que envolvía a sus personajes, para dejarnos frente a sus consecuencias más crudas: suciedad, violencia y muerte.
Aun con tropiezos en el guion y con algunos personajes que no recibieron el tiempo ni el desarrollo que merecían, la serie logra exponer el peso real de las decisiones tomadas a lo largo de su historia. Ya no hay estilización suficiente para ocultar el daño: todo lo que antes parecía suspendido en una estética hipnótica termina aterrizando en un mundo mucho más hostil, donde cada acto cobra factura.
Sin las barreras de seguridad que representaba el instituto, vemos a Rue enfrentarse de lleno a las consecuencias de sus actos. La decisión de tomar aquel maletín en la temporada anterior termina marcando su destino y la arrastra hacia un mundo donde las drogas ya no aparecen únicamente como adicción, sino como sistema. Rue deja de ser solo una joven consumida por su dependencia para convertirse en un engranaje más de esa maquinaria, mientras intenta buscar redención en la fe, cargando con el dolor de haber fracturado a su familia y con la pérdida de confianza de sus amistades.
Su muerte por sobredosis resulta especialmente cruel porque no ocurre como consecuencia directa de una recaída, sino como una trampa de Álamo para saldar cuentas por su traición. En este mundo no hay contemplaciones ni segundas oportunidades reales. Paradójicamente, aunque para sus amistades Rue muere bajo la sombra de la adicción, incluso estando sobria, en sus últimos momentos logra encontrar la paz que tanto había anhelado. Al menos, consigue una salida de aquel infierno.
La venganza de Alí contra Álamo por la muerte de Rue, además de disruptiva, abre una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto la esperanza es suficiente para salvar a alguien cuando el entorno entero está diseñado para destruirlo?
Mientras tanto, Cassie y Maddy continúan atrapadas en otra forma de explotación: la maquinaria del sexo convertido en producto. Sus cuerpos, deseos y vínculos siguen siendo consumidos por un sistema que las expone, las enfrenta y las desgasta, sin que ninguna de las dos logre encontrar todavía una salida clara.
En conjunto, Euphoria se consolida como una serie de época: una obra que no solo catapultó a Zendaya, Sydney Sweeney y Jacob Elordi al estrellato, sino que también dejó una huella estética y moral. Su legado ya no reside únicamente en el apartado visual, sino en su capacidad para formular preguntas incómodas sobre la juventud, el deseo, la adicción, la explotación y una sociedad que muchas veces convierte el dolor en espectáculo o es indiferente a él.
Abelardo De La Espriella tiene pinta de camaleón, pero Iván Cepeda tiene uniforme de guerrillero.
Con uno tocará ir a tientas, pero del otro sí hay que cubrirse a pleno.
Tu eres católico porque crees en Dios
Yo soy católico porque voy a participar en las cruzadas sagradas lideradas por el Papa León XIV contra las tiranías blasfemas tecnocraticas para acabar con la IA
@GianOnArts Un ojo educado reconoce una gran película en 10 minutos; no por pretensión, sino porque en tales obras hasta los detalles menores destacan. Irrumpe sin pedir permiso. Otros, muy de moda hoy, niegan esto por necedad. Pero recuerda: nuestro criterio no debe depender de los demás.
Steven Spielberg gives his thoughts on AI usage in filmmaking:
“I don't believe there is any substitute for the soul. I don't think that's an algorithm that is inventible... don't tell me I don't have the right antagonist in this story, don't tell me how to write my dialogue, don't tell me where the camera has to go…
If AI wants to help me find locations, that's great. Saves us some leg work… Use AI as a tool, but do not use AI as the final word on anything creative.”
(Source: https://t.co/EcBwHitcql)
The final trailer for Steven Spielberg’s ‘DISCLOSURE DAY’ has been released.
The film follows the disclosure to the world that aliens might be real.
In theaters on June 12.
@magicalthinker_ Sólo son algunos, no todos, como pasa en todas las redes sociales. Hay que saber identificar a esa clase de personas y no seguirlas.
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Lloré.
Hay tanto dolor y, a la vez, tanta esperanza.
La recompensa por resistir y creer será ver nuestros sueños hechos realidad, en Venezuela.
Sí, lo veremos.
🙏🏻🇻🇪💪🏻
¡Ustedes no saben nada de patriotismo!
Destruyeron el país, entregaron nuestra soberanía a Cuba y dejaron que terroristas extranjeros controlen la mitad del territorio.
Prefieren ser tutelados que entregarle el poder al venezolano que ganó las elecciones.
Venezuela necesita algo diferente.
Merecemos un verdadero gobierno patriótico y democrático.
Y eso lo vamos a lograr de la mano de María Corina Machado.
¡Viva Venezuela libre!