she knew 𝓱erself, how she had slowly, over years, become a cat, a wolf, a s͟n͟ɑ͟k͟e, anything but a girl. how she had wrung out her girlhood like 𝓭eath.
my mother speaks of my rage as if there's something wrong with it. as if it's undeserved; as if her hand didn't hammer it into me; as if i wanted it, chose it.
< anaqueles de la biblioteca. Es mío. — Le advirtió por sí la bruja comenzaba a rogar porque lo devolviera a su sitio. — Puedo enseñarte… ¿No tienes miedo?
Bellatrix rodó los ojos en resignación, y asintió en silencio a las condiciones expuestas. Después, aquel gesto de hartazgo, lo reemplazó uno de genuina felicidad. Rita no era como las demás. Sosas y aburridas. — Lo he dejado en mi habitación, escondido. No volverá a los >
—— Me tienes que dejar curar las heridas de tu brazo. Las cicatrices permanecerán, pero al menos no habrá riesgo de infección ——explicó. La bruja de Ravenclaw era excepcionalmente buena con los hechizos de sanación, aunque pocos conocían aquel talento.
Al hablar, su mirada ›
— ¿Cuál es tu condición? — Preguntó, y arqueó una ceja. Después, volvió a cubrir sus cicatrices, despojándola del libro para tenerlo en sus manos. A Bella no le importaba ensuciarse, ni empolvar su nariz. El conocimiento lo era todo.
— Dime. — Se llevó >
—— Oh, por Merlín ——la expresión se deslizó por sus labios sin cuidado, mientras su mano intentó cubrir la expresión de horror en su rostro. Bella era una joven inteligente, pero para nada habilidosa en las artes de curación. Rita tomó asiento junto a ella.
—— Guardaré el ›
— Si… — Fue todo lo que dijo titubeante. La timidez fue fugaz. El orgullo le hizo alzarse las mangas del suéter. Bajo la tela, se escondían un par de cicatrices, aunque era una bruja hábil, Bellatrix jugaba con magia que no conocía hiriéndose en el proceso.
La reacción natural de Rita fue toser ante la cantidad de polvo que alcanzó sus fosas nasales. Sin embargo, pronto su atención se detuvo en libro que reposaba sobre el regazo de la bruja de Slytherin.
—— Bella, ¿eso es...? ——ni siquiera fue capaz de acabar con la frase, pues ›
< portada.
— Tiene hechizos interesantes…— ya le había soplado al polvo, pero parecía aferrarse al cuero. Los hechizos eran tan viejos como peligrosos. De esos que habían escuchado en clases y que no debían practicar.
Bellatrix sabía que el secreto no permanecería entre ellas, pero no le importaba. De su regazo, sacó un libro; pesado, empolvado, con las hojas cediendo al paso de los años. El título casi borrado de la >
—— ¿Y se puede saber qué es? Prometo mantener el secreto. ——la aclaración era necesaria, dada la naturaleza de la rubia de ser incapaz de mantener la boca por más de cinco minutos. Además, siempre encontraba la forma de enterarse de todo y... contarlo.