Hace tiempo que estoy lejos del día a día de Peñarol, pero nunca del club.
Hoy, desde Madrid y en otra etapa personal y profesional, me dieron ganas de volver a participar: opinar, escuchar, compartir ideas y aportar desde donde me toca estar.
Hablemos de Peñarol.
Aclaro que menciono este tiempo, porque en 2010 cuando se empezó el proyecto de Peñas con el actual presidente del club y algún dirigente de hoy, se hablaba de llevar urnas a los sitios donde existieran peñas. Más rudimentario el sistema, pero de ahí está esta promesa
Hace casi 15 años que #Peñarol estudia el voto electrónico. En aquel momento se podía entender que existieran dificultades técnicas.
Hoy esa explicación ya no alcanza.
Y mientras se sigue postergando, quedan perjudicados los mismos: socios del interior, del exterior y todos aquellos que no pueden desplazarse para votar.
El problema no es solo esta promesa incumplida. Es lo fácil que resulta anunciar cambios y lo difícil que parece concretarlos
Hace casi 15 años que #Peñarol estudia el voto electrónico. En aquel momento se podía entender que existieran dificultades técnicas.
Hoy esa explicación ya no alcanza.
6 años para darse cuenta de algo tan básico. La verdadera autocrítica debería ser otra: reconocer que después de seis años tomando decisiones, él también es parte del problema y no puede seguir definiendo estrategias en #Peñarol
🎙️ “La gran autocrítica que tenemos que dar es que Peñarol tiene que dar estas batallas desde adentro del sistema y no desde afuera. Estamos todos de acuerdo que hay que volver a los Tribunales”
🗣️ Julio Trostchansky en La Mañana del Fútbol por 𝐄𝐥 𝐄𝐬𝐩𝐞𝐜𝐭𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐃𝐞𝐩𝐨𝐫𝐭𝐞𝐬.
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Es evidente que debemos rever estas posiciones, para impulsar que la quita de puntos y las sanciones colectivas no resuelven el problema.
En vez de pelearnos con todos, hay que trabajar para cambiar un sistema que termina politizándose según de qué lado caiga la sanción.
Hay otro aspecto que no deberíamos dejar de revisar, Peñarol vive hace años en un clima de conflicto permanente.
AUF, tribunales, árbitros, otros clubes, dirigentes, periodistas.
Estar peleados con todos también dificulta construir soluciones.
Otra constante es que casi siempre la explicación termina afuera. Nos provocaron, nos persiguen, quieren perjudicarnos.
Puede haber injusticias, claro. Pero si nunca encontramos nada para corregir adentro, terminamos repitiendo exactamente los mismos problemas.
Cuando una situación se repite durante seis años, no alcanza con señalar al tribunal, al rival de turno o a una declaración desafortunada. También hay que preguntarse qué hizo la conducción para evitar que Peñarol llegara una y otra vez al mismo lugar.
Con esta nueva sanción, ya serán alrededor de 15 partidos en los últimos seis años en los que Peñarol habrá tenido que jugar sin su gente. Más allá de discutir cada fallo en particular, la realidad es que esto ya dejó de ser una excepción.
@elbiodeagrela Arriba Elbio. Acompañar un proyecto en el que uno creyó nunca es equivocarse. Después, no siempre todo sale como uno desea. Compartimos camino hace muchos años y sé del compromiso con el que siempre viviste a Peñarol. Esta reflexión pública también lo demuestra. Un abrazo amigo!
El clásico seguramente termine determinando una quita de puntos. Esta historia se repite desde hace más de 30 años en el fútbol uruguayo. Por eso quiero cuestionar la eficacia de la medida antes que discutir únicamente el resultado de escritorio.
@Cabr3473Daniel@lazzarinocarlos Sí, creo que lo más importante ahora es que empiecen a aparecer perfiles, equipos y proyectos serios. Después habrá tiempo para evaluar nombres. Saludos carboneros!
Otra vez Peñarol ocupa horas de radio por cruces y polémicas entre sus propios dirigentes.
Quizás sea un buen momento para dejar por un instante los nombres y hacernos una pregunta más importante:
¿Qué perfil debería tener un presidente de Peñarol?
Hace más de 20 años, José Pedro Damiani dijo algo contra Casal que resume lo que intento explicar
“Demostramos que no somos dependientes porque tenemos dignidad y honor...somos independientes.”
Esta frase marca un límite muy claro y los valores que debemos promover como club.
En la polémica de las últimas horas, como sucede con la barra, los representantes también parecen tener demasiada libertad para intervenir en la vida interna de #Peñarol. Una vez más, Pablo Bentancur opina sobre un dirigente, pero problema me parece más profundo. 🧵
Este hilo no va de defender a Evaristo. Bentancur también lo ha respaldado antes y ahí está el punto.
La institucionalidad no puede depender de si un representante hoy está cerca de un dirigente y mañana enfrentado a otro.
Es ahí donde debería enfocarse nuestra defensa post clásico: identificar responsables, aportar cámaras e información y conseguir que quienes generaron violencia sean sancionados y apartados.
Defender a Peñarol también es defender a quienes no hicieron nada.
Hoy una vez más jugamos sin público, y lamentablemente no es algo excepcional. Hace años que recurrimos a partidos a puertas cerradas y otras sanciones colectivas, aunque la evidencia demuestre que este camino no soluciona la violencia.
No podemos seguir aceptando que lo más importante del fútbol, el hincha que hace todo por estar junto a su club, quede afuera una y otra vez por hechos que cometieron otros. El castigo tiene que empezar a caer sobre quien corresponde.