“La Iglesia necesita vuestra santa rebeldía”.
No es gritar contra el mundo. Es rebelarse contra la mediocridad. Contra el “después”. Contra el silencio cómodo.
El Papa León XIV, emocionado, nos pide algo más grande: que nuestra fe salga a las calles, quee seamos esa generación que convierte el sufrimiento en esperanza y los barrios en tierra de misión.
21 de julio. Es triste encontrar este tipo de video de una periodista española que estuvo en Venezuela tras los dos terremotos ocurridos en La Guaira, la zona más afectada, trabajando para la televisión española. Antes de marcharse del país, dejó un mensaje que, aunque duele escucharlo, muchos consideran que refleja la realidad que presenció. Hay verdades difíciles de aceptar, pero no pueden ocultarse. Escúchenla.
Dios no nos quiere autómatas; nos quiere libres. Pero la verdadera libertad no es un juego al azar, sino un camino de crecimiento que se construye paso a paso.
Cuando educamos nuestra mente y preparamos el espíritu, ocurre la verdadera transformación:
Conciencia formada: Aprendemos a ver con claridad el impacto y las consecuencias de cada una de nuestras acciones.
Libertad total: Elegimos el amor y el bien por convicción propia, no por miedo ni por obligación.
Ese es el secreto del crecimiento espiritual. Cada buena decisión tomada en libertad nos acerca un paso más a nuestra plenitud. La santidad no es un estado inalcanzable para unos pocos; es la meta diaria de quienes deciden, con valentía y responsabilidad, responder al amor infinito de Dios. ¡Esa es tu vocación!
El Papa León XIV reza ante la tumba de San Benito en su visita sorpresa a Montecassino🙏
El Papa realizó esta mañana de lunes 20 de julio una visita privada a la comunidad monástica y a la Abadía de Montecassino. El Papa oró ante la tumba de San Benito, pidiéndole su intercesión por la paz en aquellas regiones del mundo marcadas por la violencia y el conflicto.
Posteriormente, León XIV almorzó con la comunidad antes de regresar a Castel Gandolfo.
Mientras los sátrapas de Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello sigan aferrados al poder, nadie podrá confiar en las instituciones secuestradas por el chavismo.
Venezuela necesita elecciones libres en 2027, con observadores internacionales y verdaderas garantías democráticas.
La última palabra debe tenerla el pueblo venezolano. ¡Venezuela será libre! 🇻🇪
Hantavirus en los llanos venezolanos
Es vital evitar el contacto con roedores o con sus heces. Desinfecta los empaques de los alimentos y mantén los alimentos correctamente almacenados.
Fiebre, dolor muscular intenso, dificultad para respirar, busca atención médica de inmediato.
No son las armas atómicas las que generan la #paz, sino el desarme. Esta verdad, que parecía indiscutible en las últimas décadas, durante las que hemos asistido a una desescalada nuclear, se ha visto empañada por una carrera armamentística que hoy en día asusta y aterroriza.
La dictadura le negó el traslado a un hospital al General Hernandez Da Costa a pesar de su deterioro de salud.
Su familia informa que tampoco les dan acceso a los exámenes de laboratorio.
El General Héctor Hernández Da Costa es uno de los cientos de oficiales injustamente detenidos en Venezuela, castigados por mantener su dignidad.
Exigimos que respeten su derecho a la salud y el de todos los presos políticos.
No vamos a callar.
¡Viva Venezuela Libre!
La medalla de la Inmaculada Concepción, la ‘Medalla Milagrosa’, cumple un nuevo aniversario. El origen de este objeto de piedad está inspirado en las revelaciones que la Virgen María hizo de manera privada a Santa Catalina Labouré, religiosa perteneciente a las Hijas de la Caridad. Las apariciones de la Madre de Dios tuvieron lugar en la ciudad de París (Francia) cuando el primer tercio del siglo XIX estaba por concluir.
En la noche del 18 al 19 de julio de 1830, un misterioso niño apareció en la habitación de Catalina Labouré, en ese momento novicia de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. El niño se dirige a la santa y le pide que vaya a la capilla.
Una vez en la capilla, rodeada del más absoluto silencio, Catalina eleva la mirada y se encuentra cara a cara con la Virgen María. De rodillas, empieza una intensa conversación con la Madre de Dios. El diálogo entre la religiosa y la Virgen se prolonga durante horas, hasta que la Inmaculada hace ademán de despedirse. En ese instante, María inspira en el corazón de Catalina un deseo especial que refrenda con unas dulces palabras: ‘Mi niña, te voy a encomendar una misión’”.
No es hasta el 27 de noviembre del mismo año, 1830, cuando la religiosa vuelve a tener una visión de la Virgen. Esta vez, María aparece de pie sobre lo que parece ser la mitad del globo terráqueo, sosteniendo una pequeña esfera dorada en sus manos y con la mirada en dirección al cielo.
Al instante, la Madre de Dios le explica a Catalina que la esfera representa al mundo, y de manera particular a Francia. De los dedos de la Virgen, adornados con joyas, brotan rayos de luz. Estos son, continua María, las gracias que Ella obtiene para aquellos que se las piden; mientras que algunas de las joyas no brillan y representan, precisa la Virgen, a “las gracias que están disponibles, pero que nadie ha pedido”.
En una tercera aparición, la Virgen María le muestra a Santa Catalina la inscripción que rodea su figura celestial: “Oh, María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti”.
Entonces, la Madre de Dios insta a Catalina Labouré a que acuñe una medalla en la que se reproduzca lo que han visto sus ojos y le promete que “quienes lleven puesta [la medalla] recibirán grandes gracias, especialmente si la llevan alrededor del cuello”.
Catalina Labouré cuenta a su confesor cada una de las apariciones, pero no es sino hasta poco antes de morir que la vidente revela que el diseño de la medalla de la Inmaculada Concepción le había sido revelado cuarenta y siete años atrás.
Las primeras medallas fueron acuñadas en 1832, con la debida aprobación eclesial. Estas fueron distribuidas por todo París. La devoción se propaga rápidamente y miles de favores y gracias son concedidas a través de ella. Así, la gente empieza a llamar a la medalla “la Medalla Milagrosa”.
Santa Catalina Labouré murió en 1876 y el Papa Pío XII la declaró santa en 1947. La festividad de la Virgen de la medalla milagrosa se celebra el 27 de noviembre.
En la parte frontal de la Medalla Milagrosa aparece la imagen de la Virgen María, de pie sobre la esfera del mundo como Reina del cielo y de la tierra. Además, tiene sometida bajo su pie a la serpiente que representa a Satanás. El tentador no tiene poder frente a Ella.
En el reverso de la Medalla hay doce estrellas que simbolizan a los doce apóstoles y, por ende, a la Iglesia entera. Las estrellas rodean a la letra ‘M’, que representa a María, y desde la letra se erige una cruz, que es Cristo. Dos corazones de los que brotan llamas de fuego aparecen uno al lado del otro.
Como ya se ha sugerido, la historia de la Medalla Milagrosa empieza con las visiones de Santa Catalina Labouré en 1830, cuando la Virgen le muestra “el diseño” de lo que sería la Medalla. Constituye una delicadeza de Dios que la imagen a ser acuñada fuera una referencia directa a María concebida sin pecado: alrededor de dos décadas después de estos sucesos sería proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción de María, en 1854.
En 1836 tiene lugar una investigación canónica en torno a las visiones de Santa Catalina Labouré con resultados expectantes. La Iglesia declara que las apariciones de la Virgen son auténticas.
Algún tiempo atrás, en el año 2020, el Padre Félix Álvarez CM (fallecido en diciembre de ese mismo año), entonces director nacional de la Asociación de la Medalla Milagrosa, en declaraciones a la agencia católica Alfa y Omega, recordaba que la misión de la asociación es “ante todo, promover el amor a María a través de los más necesitados”.
No se debe perder de vista el sentido misionero y apostólico de la devoción a la Medalla de la Inmaculada Concepción. Portar la Medalla es signo del tesoro de la obra de la Salvación. Es precisamente María quien nos ayuda a profundizar en ese misterio. El amor a Nuestra Madre nos acerca y asemeja a Jesús, Salvador de la humanidad. Él amó a su Madre y a nosotros sus hijos al punto de dar su vida.
Lo que ocurre en El Rodeo I es inaceptable. Basta de terrorismo de Estado. Basta de torturas, amenazas y tratos crueles contra quienes están secuestrados por pensar distinto.
Exigimos la libertad inmediata de TODOS los presos políticos y el cierre definitivo de TODOS los centros de tortura.
Venezuela merece libertad, justicia y el fin de esta dictadura.
📺 #BetaPolítico#Recálculo 2
🤯 Tras el terremoto, Venezuela enfrenta una realidad social y política transformadas
♨️ ¿Viene un cambio de rumbo o el colapso por errores de todos?
⚠️ Alerta: Respuestas Incómodas
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Hace cuatro meses anunciaron con bombos y platillos una página de “transparencia” para monitorear la plata que les entra.
No han hecho ninguna actualización desde el 13 de marzo ni permiten ninguna contraloría.
¿Ahora ellos quiere administrar el dinero para reconstruir La Guaira?
Han robado por 27 años y van a seguir robando mientras estén en Miraflores.
Por eso se tienen que ir del poder.
Virgen del Carmen
Flor del Carmelo
Madre de Gracia
Puerta del cielo
Auxilia al pobre
Sana al enfermo
Líbranos, Madre,
De los infiernos,
De tentaciones
Y de tormentos.
Y a las almas que están sufriendo
Dales la mano
Para que al cielo suban
Por tiempo eterno.
The Church is wise. She does not give us devotions merely to stir our emotions; she gives them to lead us to holiness. That is why, today, on the feast of Our Lady of Mount Carmel, we do well to ask ourselves a simple question: Why did Our Lady give the Brown Scapular to the Church? Was it simply to wear another religious object? Or was she asking something much deeper of us?
The answer takes us back to the thirteenth century. The Carmelite Order was passing through a terrible crisis. Driven from the Holy Land, surrounded by uncertainty, it seemed that its days were numbered. Its Prior General, St. Simon Stock, did not place his confidence in princes or in clever plans. He turned to the Mother of God. According to the ancient tradition of Carmel, Our Lady appeared to him on this very day, holding the Brown Scapular and promising: "Whoever dies clothed in this Scapular shall not suffer eternal fire."
Those words have comforted Catholics for centuries, but they must be understood correctly. The Blessed Virgin was not handing out a magical object, nor was she offering salvation without conversion. God asks for our cooperation. He gives grace freely, but He also asks us to respond freely. Every gift from Heaven carries with it a responsibility.
The Scapular is, therefore, a sacramental. It is a sign that says, without words, "I belong to Mary, and through Mary I belong to Christ." Think of a religious wearing his habit. The habit does not make him holy, but it reminds him every day of the life he has promised to live. The Brown Scapular is like a small habit placed on the shoulders of the faithful. It reminds us that we should think, speak, and live as children of the Blessed Virgin.
That is why the Church has always taught that wearing the Scapular must be joined to a Christian life. Tradition also speaks of the Sabbatine Privilege, encouraging us to trust in Mary's maternal intercession for those who faithfully wear the Scapular, live chastely according to their state in life, and persevere in prayer. Notice the pattern: faithfulness, prayer, and perseverance. Our Lady never encourages laziness; she always leads us to a deeper love for her Son.
Many of us received the Scapular years ago. Perhaps it was placed around our neck as children. Perhaps we have worn it for decades without giving it much thought. Today is a good day to ask ourselves whether we are wearing only a piece of cloth, or whether we are truly living beneath Mary's mantle. The Scapular should not simply rest on our shoulders; it should shape our hearts.
The Church also reminds us today of the gift of a plenary indulgence, under the usual conditions of Confession, Holy Communion, prayer for the intentions of the Holy Father, and freedom from attachment to sin. What a beautiful reminder that the Church is truly our Mother. She not only teaches us the way to Heaven but also opens for us the treasury of Christ's mercy.
My dear friends, the older we become, the more clearly we see that everything in this world passes away. Health passes. Strength passes. Possessions pass. Only one thing remains: whether we die united to Christ. That is why the Brown Scapular is such a precious gift. Every time we touch it, it reminds us to lift our eyes from this passing world and to remember our eternal homeland.
Let us ask Our Lady of Mount Carmel today for one simple grace: that we may never wear her Scapular carelessly, but always as faithful disciples of her Son. And when the day comes for us to leave this world, may she be at our side, leading us with confidence into the presence of Jesus Christ, to whom be all honor and glory forever.
Amen.
Fr. Javier Olivera Ravasi, SE
A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos."
«El que no sepa rezar
que vaya por esos mares,
verá que pronto lo aprende
sin enseñárselo nadie».
Feliz día de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, pescadores y de la @Armada_esp 🇪🇸
Hoy celebramos a la Virgen del Carmen, la madre que nos guía hacia Cristo y nos acompaña con su protección. 🤎🙏
Cada 16 de julio, la Iglesia Católica celebra a Nuestra Señora del Carmen, una de las advocaciones marianas más queridas y extendidas en el mundo. Millones de fieles acuden a ella con confianza, reconociéndola como madre, intercesora y compañera en el camino de la fe.
La tradición recuerda que el 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a San Simón Stock, superior de la Orden Carmelita, y le entregó el santo escapulario como signo de su protección y de la alianza espiritual con quienes buscan vivir cerca de Dios. Desde entonces, el escapulario se ha convertido en uno de los símbolos más importantes de la devoción mariana, invitando a quienes lo portan a vivir una vida de oración, conversión y fidelidad al Evangelio.
El Monte Carmelo, en Tierra Santa, fue el lugar donde los profetas Elías y Eliseo vivieron dedicados a la oración y al servicio de Dios. Siglos después nació allí la Orden del Carmen, una espiritualidad que ha dado grandes santos como Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y Santa Teresita del Niño Jesús, dejando un profundo legado para toda la Iglesia.
La devoción a la Virgen del Carmen se vive con especial fervor en numerosos países de América Latina y España, donde miles de personas participan en procesiones, novenas y celebraciones para agradecer su protección e intercesión. En muchos lugares también es patrona de marineros, pescadores y de quienes encomiendan su vida a la Madre de Dios.
Más que un símbolo, el escapulario recuerda el compromiso de seguir a Cristo de la mano de María, confiando en su ayuda y viviendo cada día con fe, esperanza y amor.
En este día, pidamos a la Virgen del Carmen que proteja a nuestras familias, fortalezca nuestra confianza en Dios y nos acompañe en cada paso de nuestra vida.
¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros! 🤎✨
Hemos visto lo que el comunismo le hace a países, familias y generaciones enteras.
Estados Unidos nunca puede olvidar las lecciones de quienes lograron escapar.
La libertad no está garantizada.
Hay que defenderla, protegerla y dejarla como legado a las próximas generaciones.
San Simón Stock fue el vidente de la Virgen del Carmen y propagador del uso del escapulario. Este gran santo carmelita compuso una especial oración para pedir protección a la Madre de Dios.😇
Según el sitio web de la Prelatura del Opus Dei, San Simón Stock le escribió esta piadosa oración a la Virgen del Carmen:
¡Oh Bellísima Flor del Carmelo, fructífera viña, resplandor del cielo, Madre singular del Hijo de Dios, Virgen siempre pura!
Madre Santísima, después de habernos traído el Hijo de Dios, permanecisteis intacta y sin mancha ninguna. ¡Oh bienaventurada siempre Virgen, asistidme en esta necesidad!
¡Oh Estrella del Mar, auxiliadme y protegedme! ¡Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a vos!
¡Madre y ornamento del Carmelo, rogad por nosotros! ¡Virgen, Flor del Carmelo, rogad por nosotros! ¡Patrona de los que visten el santo escapulario, rogad por nosotros!
¡San José, fiel amigo del Sagrado Corazón, rogad por nosotros! ¡San José, castísimo esposo de María Santísima, rogad por nosotros! ¡San José, nuestro gran protector, rogad por nosotros!
¡Dulce Corazón de María, sed nuestra salvación! Amén.