20 años de casorio y el muy bellaco se abre matrícula en el mentidero para labrarle astas a la esposa a tecleo. Miserable hasta en el deshonor: astas de tinta y cacareo, sin gastar bragueta. ¡Qué siglo, en que el cuerno es digital y la infamia se publica sin papel ni vergüenza!
-Doctor, por fin he superado mi miedo al abandono.
-Perfecto, aguarde un momento y traigo los papeles del alta.
-¿Puedo ir con usted?
-No hace falta, vuelvo en un minuto.
-¿Doctor? ¡DOCTOR!
-Estoy aquí.
-Perdón, al parpadear había dejado de verlo.
-¿Me suelta la mano?
-No quiero.
En boca es contundencia. Textura densa y sedosa, sabores intensos a chocolate negro y frutos secos. El paso por barricas de Oporto Tawny durante 12 meses aporta un equilibrio magistral.