Qué bonita era la libertad de expresión con @FelipeCalderon y sus achichincles:
“Despedí a Carmen Aristegui por presiones de Los Pinos”, reconoció Joaquín Vargas.
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México atraviesa uno de los momentos más sombríos de su relación con Estados Unidos en el último medio siglo.
En ese contexto —y no en otro— habremos de emitir nuestros juicios. Eso nos evitará seguir hablando en el vacío.
Hoy en @elpaismexico https://t.co/FLCrIVFABg
Si 2024 fue el año de la derrota electoral de la oposición mexicana; 2025 fue el año de su acta de defunción.
Una buena oportunidad para el país: que termine de morir lo que ya no sirve para que nazca —por fin— algo nuevo.
Hoy en @envozmxoficial https://t.co/TzZiPr2GNr
De la misma manera que existe un síndrome Stendhal, debería diagnosticarse un síndrome Woolf: "Estoy cansada de tratar de llenar mis espacios vacíos con cosas que no necesito y personas que no me gustan".
Virginia Woolf
Réquiem por una voz que se creía la única afinada.
Cuando leo a @EnriqueKrauze acusar a La Mañanera de ser “máquina nociva de propaganda” siento lo mismo que sentía en el escenario cuando un director de orquesta elitista me cortaba la respiración en pleno legato: una opresión en el diafragma, una traición al fiato, al aliento sagrado.
Porque La Mañanera, para mí no es una conferencia de prensa. Es un acto de canto colectivo después de siglos de silencio forzado. Es el pueblo entero encontrando su apoyo diafragmático, abriendo la glotis, ganando sustento por primera vez en la historia.
Krauze, con su prosa impecable y su lugar asegurado en las academias, canta siempre en la misma tessitura: un la bemol mayor de nostalgia porfiriana y neoliberal. Su voz es hermosa, pulida, pero está apoyada muy arriba, en el pecho del privilegio. Nunca ha tenido que bajar el apoyo hasta el suelo de la tierra, el de la rabia contenida, el de la pobreza que sí respira.
Me duele en el alma ver cómo un hombre que ha escrito tantas biografías de poder reduce un fenómeno histórico de recuperación de la voz popular a una mera “mañana sin mañanera”. Como si el problema de México fuera que ahora habla demasiado el que antes no hablaba nunca.
He pasado años afinando voces de jóvenes que llegaban a mi clase creyéndose mudos. Y he visto sus ojos llenarse de lágrimas la primera vez que su voz resonó en el espacio sin que nadie les dijera “tu voz no sirve, no es bella”. Eso es lo que hace La Mañanera todos los días: devuelve resonadores a quienes les habían sido expropiados.
Krauze habla de odio. Pero yo hablo de memoria herida que al fin canta.
Él habla de mentira. Yo hablo de verdades que durante décadas fueron prohibidas en los grandes teatros de la opinión pública.
Como revisora de tesis doctorales sé reconocer cuando alguien hace una hermenéutica tramposa: Krauze realiza una epojé selectiva, suspende la experiencia vivida de millones para imponer su horizonte de clase. Gadamer se revolvería en su tumba. La fusión de horizontes que él exige no se logra silenciando al otro, sino escuchándolo hasta que duela.
En mis clases de repertorio, siempre digo lo mismo: la voz más auténtica no es la más bonita, es la que respira desde la herida. México está respirando desde sus heridas históricas. Y aunque a veces la respiración sea
entrecortada, aunque a veces suba el tono, aunque a veces desafine, es respiración viva.
Krauze quisiera volver al tiempo en que solo se escuchaba su solo perfecto, acompañado por la orquesta de siempre: Televisa, Reforma, Nexos, Letras Libres. Un tiempo en que el coro popular solo podía susurrar o aplaudir.
Pero la ópera mexicana ya cambió de partitura. Ahora el coro tiene micrófono.
Y canta fuerte.
Y a veces canta mal.
Pero canta.
Yo, que he llorado cantando “Vissi d’arte”, no puedo sino sentir una tristeza infinita por Krauze. Porque cuando un intelectual pierde la capacidad de emocionarse con la voz rota pero libre de su pueblo, deja de ser intelectual y se convierte en nostálgico de su propio privilegio.
Que siga sonando La Mañanera, con sus fallas y sus aciertos.
Que siga respirando México desde abajo, aunque a algunos les arda el aire nuevo en la garganta.
Porque prefiero una nación que desafina cantando juntos
a una nación perfectamente modulada pero con la mayoría muda y asfixiada.
Y cuando al fin el pueblo cante su propio Himno
yo estaré ahí,
no para ayudar a afinar,
para acompañar,
para llorar de emoción,
pero nunca, jamás,
para mandarlo a callar.
#LaMañaneraRespira
#VozDelPueblo
#NoNosCallan
#MéxicoCanta
¡Mexicanas, mexicanos!
¡Viva la Independencia!
¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla!
¡Viva Josefa Ortiz Téllez Girón!
¡Viva José María Morelos y Pavón!
¡Viva Leona Vicario!
¡Viva Ignacio Allende!
¡Viva Gertrudis Bocanegra!
¡Viva Vicente Guerrero!
¡Viva Manuela Molina, la capitana!
¡Vivan las heroínas anónimas!
¡Vivan las heroínas y los héroes que nos dieron patria!
¡Vivan las mujeres indígenas!
¡Vivan nuestras hermanas y hermanos migrantes!
¡Viva la dignidad del pueblo de México!
¡Viva la libertad!
¡Viva la igualdad!
¡Viva la democracia!
¡Viva la justicia!
¡Viva México libre, independiente y soberano!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!