“¿Buena suerte?... ¿Mala suerte?... ¡Quién sabe!” dijo el chino del cuento. Nos falta perspectiva y confianza en la vida para saberlo.
Como decía Marco Aurelio: “lo que sucede es lo que es, no es ni bueno ni malo.”... y lo que nosotros hacemos con lo que sucede, es lo que somos.