Es gravísimo que al arte lo valoremos exclusivamente por sus posibilidades de crear valor económico.
El otro problema, y que meparece más grave, es tener que explicar por qué esto está mal.
Nadie vive de milagros, solo se vive si se trabaja en algo que los demás consideran valioso y están dispuestos a intercambiar su dinero y tiempo a cambio de ese bien o servicio (pagar por una obra de teatro, por ejemplo).
Es increíble que los artistas crean que tienen derecho a una parte de nuestro dinero porque sí, por el simple hecho de existir.