Os invito a ver este vídeo que hice a una gran colonia de aviones comunes situada en un puente del siglo XIV, en Puente del Arzobispo (Toledo). Debe de haber cientos o incluso miles de ejemplares. Se trata de una especie gran comedora de mosquitos. Es un auténtico espectáculo.
La Reina, en Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil 2026
🗨️ La lectura, siempre y cuando incluya comprensión, además de analgésica, quizá sea la razón última y la excusa perfecta. Cada uno de nosotros sabremos por qué podría ser la razón última y para qué la excusa perfecta
#MIR2026 | Hablamos con David Rodríguez, la primera persona en elegir este año Geriatría en el #MIR con número de orden 276
💬 "Es una #especialidad que no existe desde hace tantos años, y que está en constante crecimiento"
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Lo que la pobre Beatriz confunde es su rechazo con un juicio sobre el rito, cuando su rechazo es solo un dato sobre ella misma.
Soy catalán y vivo en Andalucía, buena parte del tiempo perdido en la nada del enorme término de Almonte. Soy historiador de la Antigüedad y antropólogo.
Lo primero que se aprende en este oficio es a separar dos cosas que la gente confunde sin parar: la sensación que algo te produce y lo que ese algo significa. Podemos estar en las antípodas sin desdén porque no es una contradicción que tengamos que resolver.
Lo que desde fuera parece caos, violencia y descontrol es en realidad un mecanismo altísimamente estructurado para producir solidaridad social a través del cuerpo y la emoción. La gente no se agolpa a pesar del rito; el agolpamiento es el rito. Lo que el espectador moderno —higiénico, individualista, alérgico al contacto y a la pérdida de autonomía corporal en una masa— lee como barbarie es precisamente la dimensión encarnada de la religión, esa que Occidente lleva siglos intentando domesticar y volver decorosa.
El salto de la reja es el ejemplo de manual de la efervescencia colectiva de Durkheim. El salto es un acto ritual de posesión y pertenencia. Una vez al año, el pueblo de Almonte reclama físicamente a su Virgen de manos de todos los demás —de las hermandades filiales, de los forasteros, de España entera— y afirma un pacto: Ella es nuestra.
Yo no puedo tocar a la virgen aunque tenga tierra en Almonte. Al menos no sin permiso. La "apropiación de los almonteños" es, vista por dentro, lo más coherente del asunto. No es una corrupción del rito: es su gramática.
La contestación, el forcejeo, el monopolio que indigna a los de fuera son la forma misma en que se dramatiza ese vínculo. Turner lo llamaría communitas en estado liminal; la romería suspende la estructura social ordinaria, y el salto es el instante incandescente de esa suspensión.
Y aquí está la gran paradoja del catolicismo popular, que es lo que de verdad escandaliza al laico ilustrado sin que sepa nombrarlo: la Blanca Paloma no es "la Virgen" en abstracto. Es una entidad local, de marisma, de Almonte. Lo cósmico hecho parroquial que organiza @hdadmatrizrocio sin poder gestionar del todo porque siempre le va a superar.
Esa reducción de lo universal a lo propio es exactamente lo que el universalismo urbano no tolera, porque lo vive como provincianismo, pero es uno de los mecanismos más antiguos y eficaces que tiene el ser humano para habitar el mundo.
Buena parte de ese horror progresista hacia la religiosidad popular andaluza no es tan nuevo ni tan crítico como cree: recicla un viejo prejuicio —el de la España "culta" mirando por encima del hombro a lo cañí, a la España profunda, a Andalucía como folclore vergonzante—. Es la visión de la metrópoli sobre la colonia, que dura más de tres mil años.
Ese clasismo y ese desprecio territorial no es de izquierdas, Beatriz, así que mejor vigila tus incoherencias.
Yo vivo en ese umbral, pero por la parte de fuera. Mi finca está en esa misma franja de transición entre marisma y monte mediterráneo donde lleva milenios produciéndose lo sagrado. Los santuarios en los bordes del agua, en las zonas liminales entre lo seco y lo húmedo, las divinidades femeninas en el límite de las marismas. Eso no nace en el XIII con la ermita. Es un patrón larguísimo, el mismo que rastreas desde el Calcolítico y lo tartésico. El impulso de sacralizar ese umbral concreto es viejísimo. Quien se ríe del Rocío se ríe de algo mucho más antiguo y más humano de lo que sospecha.
Estuve el sábado en el Rocío abrumado, impresionado y desbordado, acogido por la gente de Almonte y por quienes llegan desde fuera, igual que se hacía en lo que ahora es el dolmen de Soto en Trigueros o en la Valencina del Calcolítico.
El Rocío es un hub, un inmenso lugar de encuentro que funciona igual que cuando vivía la jovencita que fue enterrada en la tumba PP4 de Valencina, la dama del Marfil.
Yo nunca seré almonteño, ni siquiera andaluz, pero me parece estupendo que conviertan lo inmenso en lo local. Lo hacen de lo que tienen: de barro y de marisma, que es uno de los gestos más antiguos del ser humano. Sacralizar ese umbral exacto, el filo entre el agua y el monte, viene de muy lejos.
Nunca pediré permiso a los almonteños para tocar a la virgen y nunca saltaré la reja, pero los veo con absoluto respeto igual que piso su tierra con un respeto sagrado. Entre el fervor que no comparto y el desprecio que tenéis algunos, me quedo con mirar e intentar comprender. Es lo único que, como historiador, sé hacer de verdad.
Y es exactamente lo que tú harías, Beatriz, si tu izquierda fuese real y no puro clasismo estético.
A la gente de Tenerife,
Mi nombre es Tedros, y ejerzo como Director General de la Organización Mundial de la Salud, el organismo de las Naciones Unidas responsable de la salud pública mundial. No es habitual que escriba directamente a la gente de una sola comunidad, pero hoy siento que no solo es apropiado, sino necesario.
Quiero hablarles directamente, no a través de comunicados de prensa ni informes técnicos, sino de ser humano a ser humano, porque se lo merecen.
Sé que están preocupados. Sé que cuando escuchan la palabra “brote o epidemia” y ven un barco acercarse a sus costas, afloran recuerdos que ninguno de nosotros ha logrado superar del todo. El dolor de 2020 sigue siendo real, y no lo minimizo ni por un momento.
Pero necesito que me escuchen con claridad: esto no es otro COVID-19. El riesgo actual para la salud pública derivado del #hantavirus sigue siendo bajo. Mis colegas y yo lo hemos afirmado sin ambigüedades, y lo repito ahora. El virus a bordo del MV Hondius es la cepa Andes del hantavirus. Es grave. Tres personas han perdido la vida, y nuestro corazón está con sus familias. El riesgo para ustedes, en su vida cotidiana en Tenerife, es bajo. Esta es la evaluación de la OMS, y no la hacemos a la ligera.
En este momento, no hay pasajeros con síntomas a bordo. Un experto de la OMS está en ese barco y los suministros médicos están disponibles. Las autoridades españolas han preparado un plan cuidadoso y detallado: los pasajeros serán trasladados a tierra en el puerto industrial de Granadilla, lejos de las zonas residenciales, en vehículos sellados y custodiados, a través de un corredor completamente acordonado, y repatriados directamente a sus países de origen. Ustedes no tendrán contacto con ellos y sus familias tampoco. También quiero decirles algo más, algo que va más allá de la ciencia.
Agradecí personalmente al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la decisión de España de acoger este barco. Lo califiqué de acto de solidaridad y deber moral. Porque eso es exactamente lo que es. Quiero que sepan que la solicitud de la OMS a España no fue arbitraria. Se realizó en pleno cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional, el marco jurídicamente vinculante que define los derechos y obligaciones de los países y de la OMS cuando responden a eventos de salud pública de importancia internacional. Según esas normas, debe identificarse el puerto más cercano con capacidad médica suficiente para garantizar la seguridad y la dignidad de quienes están a bordo. Tenerife cumplió ese criterio y España lo honró. Casi 150 personas de 23 países llevan semanas en el mar, algunas de luto, todas asustadas, todas deseando regresar a casa. Tenerife ha sido elegida porque tiene la capacidad médica, la infraestructura y sé que la humanidad necesaria para ayudarles a llegar a un lugar seguro.
Y porque lo creo profundamente, estaré allí en persona. Tengo la intención de viajar a Tenerife para observar esta operación de primera mano, para estar junto a los trabajadores sanitarios, el personal portuario y los funcionarios que la están llevando a cabo, y para rendir mi homenaje personal a una isla que ha respondido a una situación difícil con dignidad, solidaridad y compasión. Su humanidad merece ser presenciada, no solo reconocida desde la distancia.
Como he dicho muchas veces: los virus no entienden de política ni respetan fronteras. La mejor inmunidad que tenemos es la solidaridad.
Tenerife está demostrando esa solidaridad hoy. El capitán del barco, Jan Dobrogowski, la tripulación y la empresa que opera el buque han mostrado una colaboración ejemplar en este momento tan difícil. En nombre de la Organización Mundial de la Salud, y en nombre de esos pasajeros y de sus familias en todo el mundo, agradezco al pueblo de Tenerife y a todas las demás personas involucradas.
Por favor, cuídense ustedes y cuídense los unos a los otros. Confíen en los preparativos que se han llevado a cabo. Y sepan que la OMS está con ustedes, y con cada persona en ese barco, en cada paso del camino.
Con respeto, cariño y gratitud,
Tedros
When I was a third-year medical student on my obstetrics and gynecology rotation, I spent time working with an Ob-Gyn named Bruce who had a favorite line.
As he scanned the bellies of expectant mothers, he would ask:
“Do you have a name for the baby?”
If they did, he would enthusiastically discuss the name.
If they didn’t, he would grin and say:
“You know, if it’s a boy, Bruce is a pretty great name.”
As the rotation went on, I started doing admission histories and physicals for women arriving in labor.
They say we absorb our clinical style from our teachers.
So one day, while taking a history from a woman who had recently immigrated from Cape Verde, I decided to imitate my attending.
“Do you have a name for the baby?” I asked.
She told me she was still thinking about it.
Without much thought, I replied:
“Sachin is a pretty great name.”
She paused.
“What does it mean?”
I told her:
“It roughly translates as truth.”
She smiled.
“I like it.”
I was suddenly caught off guard.
What had started as a throwaway conversation starter borrowed from my attending had unexpectedly become something real. A few hours later, another “Sachin” was born into the world.
I have thought about that moment many times over the years.
Medicine gives us extraordinary access to people’s lives at moments of enormous vulnerability, hope, fear, and possibility. Sometimes we underestimate how much even small interactions can matter.
And sometimes, without realizing it, we leave pieces of ourselves behind in other people’s stories.
“Es la señal de carne que yo dejé, al irme para saber mi sitio
al regresar...”
Versos de Lorca inéditos. Estaban en el reverso de un manuscrito original que llega a manos de @MiguelPoveda .
Yesterday afternoon, a routine convoy transporting military and civilian peacekeepers, along with essential contractors, from Beirut to UNIFIL headquarters was halted by Israel Defense Forces (IDF) personnel a few kilometres from its destination in Naqoura.
Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca se pone del lado de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas. No serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de #paz, sino solo la promoción paciente de la convivencia y del diálogo entre los pueblos.
The Israeli Defense Forces have issued an evacuation order for Beirut’s Jnah area, which includes two major referral hospitals; the Rafik Hariri University Hospital and Al Zahraa Hospital. At this time, no alternative medical facilities are available to receive approximately 450 patients from the two hospitals (including 40 patients in the ICU), rendering their evacuation operationally unfeasible. Both facilities are operating at full capacity, including treating the injured from the strikes of 8 April. This zone also encompasses the @mophleb complex, and hosts five shelters accommodating more than 5000 people.
I urge Israel to reverse this order and ensure the protection of all health facilities, health workers, patients and civilians.
Hoy será el momento durante la misión Artemis II en que los cuatro astronautas pasarán por detrás de la Luna y durante cerca de media hora perderán toda comunicación con la Tierra, estarán completamente solos, en el punto más remoto al que ha llegado un ser humano en toda la historia, a más de 400.000 kilómetros de casa. Sin señal, sin red, solo la nave y el universo entero alrededor, indiferente y majestuoso.
Hay algo profundamente humano en ese instante, algo que nos conecta con el primer homínido que cruzó una montaña sin saber qué había del otro lado, con los marineros que se adentraron en el Atlántico cuando los mapas decían ‘hic sunt dracones’ (aquí hay dragones).
Cada generación tiene su versión del abismo que hay que cruzar, y la nuestra es el espacio profundo. Cruzarlo es una verdadera hazaña de ingeniería, pero también es un acto de identidad, que nos recuerda que los grandes retos no se evitan, se estudian, se enfrentan, y a veces, se vencen.
The great poet Chris Wiman on the Crucifixion and why he's a Christian:
I am a Christian because of that moment on the cross when Jesus, drinking the very dregs of human bitterness, cries out, "My God, my God, why hast Thou forsaken me?" (I know, I know: he was quoting the Psalms, and who quotes a poem when being tortured? The words aren’t the point. The point is that he felt human destitution to its absolute degree; the point is that God is with us, not beyond us, in suffering.) I am a Christian because I understand that moment of Christ's passion to have meaning in my own life, and what it means is that the absolutely solitary and singular nature of extreme human pain is an illusion.
I'm not suggesting that ministering angels are going to come down and comfort you as you die. I'm suggesting that Christ's suffering shatters the iron walls around individual human suffering, that Christ's compassion makes extreme human compassion—to the point of death even—possible. Human love can reach right into death, then, but not if it is merely human love.
NEW: The Trump-Netanyahu war has killed a Catholic priest. Father Pierre el-Rahi told his parish three days before his death: "We carry only the weapons of peace."
An Israeli Merkava tank fired twice at the same home in Qlayaa. He ran toward the wounded after the first shell.
The second one killed him. https://t.co/vohGno1wFf
Hoy se celebra el #DíadelaMujer. Renovemos el compromiso para el reconocimiento de la igual dignidad del hombre y de la mujer. Lamentablemente, muchas mujeres, desde la infancia, siguen siendo discriminadas y sufren diversas formas de violencia. A ellas, de modo especial, van mi solidaridad y mi oración.
“People are becoming more aware of the amount of money that ends up in the pockets of merchants of death. With that money, hospitals and schools could be built. Instead, those already built are being destroyed.”