lo mediocre; no pretender ser hombres que obedecen ciegamente a la sociedad, sino cultivar siempre el ingenio, la creatividad, el virtuosismo en un sentido especial.
No tenemos que conformarnos ni sentirnos satisfechos con lo que el mundo nos ofrece, sino que tenemos que ser hombres guerreros que miran y actúan con grandeza de alma; no acobardarnos por miedo a luchar, no buscar la paz por temor a enfrentarnos, sino la guerra constante contra